El precio del petróleo mostró un cambio de tendencia este lunes tras una jornada marcada por la volatilidad y la cautela de los mercados. Luego de registrar caídas durante buena parte de la sesión, el crudo cerró con ligeras subidas impulsadas por dos factores clave: la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la decisión de la OPEP+ de mantener sin cambios su nivel de producción al menos hasta abril.
Según datos de mercado, el Brent, referencia en Europa, subió un 0,43 % y superó los 61 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate avanzó un 0,49 % y se situó en torno a los 57,6 dólares. El comportamiento refleja la indecisión de los inversores, que reaccionan a titulares geopolíticos sin perder de vista los fundamentos estructurales del mercado energético.
Analistas coinciden en que la situación en Venezuela introduce ruido a corto plazo, pero no altera de forma sustancial la tendencia del precio del petróleo. Javier Molina, analista senior de mercados, señaló que este tipo de eventos suelen provocar repuntes puntuales de volatilidad, aunque rara vez modifican la dirección de fondo de los activos de riesgo.
Desde Washington, el presidente Donald Trump elevó la tensión al exigir a la nueva líder venezolana, Delcy Rodríguez, un acceso total a los recursos naturales del país, en especial al petróleo. La declaración reavivó el debate sobre el posible retorno del crudo venezolano a los mercados internacionales, aunque expertos advierten que ese proceso estaría lejos de ser inmediato.
Raphaël Thuin, director de Estrategias de Mercados de Capitales de Tikehau Capital, considera que el impacto global de Venezuela en la economía mundial es limitado. Sin embargo, no descarta que se generen catalizadores positivos si la administración estadounidense facilita la exportación de más crudo venezolano. Aun así, otros analistas alertan sobre los riesgos logísticos derivados de años de sanciones, deterioro institucional e infraestructuras obsoletas.
En paralelo, la OPEP+ optó por no reaccionar a los acontecimientos políticos y confirmó que mantendrá estable su oferta de crudo durante el primer trimestre de 2026. Esta decisión contribuye a contener movimientos bruscos en el precio del petróleo, en un contexto en el que el grupo ya había comenzado a revertir recortes aplicados en años anteriores para recuperar cuota de mercado.
Los ministros de Energía de los principales países productores coincidieron en que la prudencia sigue siendo necesaria, mientras el mercado evalúa el equilibrio entre oferta, demanda y riesgos geopolíticos que continúan marcando el pulso del sector energético.










