Las protestas contra ice volvieron a tomar fuerza en Nueva York, donde miles de personas salieron a las calles para rechazar la política migratoria del presidente Donald Trump. A pesar de las bajas temperaturas, los manifestantes se congregaron para expresar su indignación por los enfrentamientos entre agentes federales y residentes en Mineápolis, que dejaron al menos dos personas muertas.
Además, la movilización formó parte de una convocatoria nacional que llamó a no trabajar, no asistir a clases y no realizar compras. La protesta buscó mostrar solidaridad con Mineápolis y presionar para que los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, conocido como ICE, abandonen las comunidades donde operan.
Foley Square como epicentro de la protesta
En Nueva York, los manifestantes se reunieron en Foley Square, un punto habitual para las expresiones cívicas. Desde allí, marcharon por las calles cercanas a la sede de ICE, coreando consignas y portando carteles con mensajes de rechazo. Entre ellos se leían llamados a la justicia y denuncias contra la violencia migratoria.
Asimismo, varias pancartas incluían fotografías de inmigrantes que murieron en centros de detención. De este modo, la protesta combinó reclamos políticos con testimonios visuales que reforzaron el mensaje de urgencia.
Reclamos por las muertes en Mineápolis
Las protestas contra ice se intensificaron tras las muertes de Renee Gold y Alex Pretti, ambos de 37 años, ocurridas durante enfrentamientos con agentes federales en Mineápolis. Estos hechos generaron una ola de indignación y reavivaron las críticas a las prácticas migratorias del Gobierno federal.
Por eso, representantes de la Coalición de Inmigración de Nueva York exigieron el fin de la violencia y la salida de ICE de las comunidades. Según expresaron, la presencia de la agencia ha provocado miedo, tensión y rupturas dentro de barrios enteros.
Un movimiento que crece a nivel nacional
Mientras tanto, las críticas a ICE no se limitan a organizaciones sociales. En los últimos días, figuras del mundo del entretenimiento y del sector empresarial también han manifestado su rechazo a la violencia asociada a las operaciones migratorias.
Finalmente, las protestas contra ice reflejan un clima de creciente confrontación en torno a la política migratoria en Estados Unidos. A través de estas movilizaciones, los manifestantes buscan visibilizar el impacto humano de las decisiones gubernamentales y exigir cambios estructurales que prioricen los derechos y la seguridad de las comunidades inmigrantes.










