Home/Insólito/¿Es imposible cruzar de Norteamérica a Sudamérica? El mito y la realidad del Tapón del Darién

¿Es imposible cruzar de Norteamérica a Sudamérica? El mito y la realidad del Tapón del Darién

Facebook
Twitter
Pinterest
Mapa del Tapón del Darién. Autor de la imagen: Milenioscuro. Foto cortesía de WikiMedia Commons.

A primera vista, el mapa sugiere que se puede viajar por tierra desde Alaska hasta la Patagonia sin interrupciones. Pero hay un punto donde esa ilusión se rompe. El Tapón del Darién es una franja de selva densa y pantanos ubicada entre Panamá y Colombia que corta la Carretera Panamericana y ha dado origen a una afirmación repetida durante décadas: que es físicamente imposible cruzar de Norteamérica a Sudamérica.

La verdad es más precisa y más inquietante. No es que el cruce sea imposible en términos absolutos, sino que no existe una vía terrestre continua y segura para hacerlo. El Tapón del Darién es el único punto del continente donde la Panamericana se interrumpe por completo. Son unos 160 kilómetros de selva tropical, ríos caudalosos, montañas, pantanos y territorio sin infraestructura.

El Tapón del Darién no fue dejado intacto por accidente. A lo largo del siglo XX se propuso completar la carretera, pero los planes fueron abandonados por varias razones. La primera es ambiental. Esta región alberga uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta. Construir una carretera significaría una destrucción masiva e irreversible.

La segunda razón es sanitaria. Durante décadas, el Darién funcionó como una barrera natural contra enfermedades animales que podrían propagarse hacia el norte. Romper esa barrera tendría consecuencias biológicas difíciles de controlar.

La tercera es humana y política. La zona ha sido históricamente peligrosa. Grupos armados, narcotráfico, contrabando y ausencia total del Estado convierten al Tapón del Darién en uno de los lugares más hostiles del continente. Aunque algunas personas lo han cruzado a pie, en expediciones extremas o rutas migratorias, muchos no sobreviven al intento.

Por eso, cuando se dice que es “imposible” cruzar de Norteamérica a Sudamérica por tierra, lo que realmente se quiere decir es que no existe una ruta funcional, accesible o segura para hacerlo. El cruce requiere días o semanas, guías locales, una resistencia física extrema y asumir riesgos reales de muerte.

En la práctica moderna, el continente americano no está completamente conectado. El Tapón del Darién sigue siendo una cicatriz verde que separa dos masas continentales que, en teoría, deberían tocarse.

Es uno de los pocos lugares donde la naturaleza, la política y la historia lograron lo que la ingeniería no pudo. Detener una carretera continental. Y recordar que, a veces, el planeta todavía gana.

El Especialito

El Especialito

What to read next...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *