El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este martes en que el Gobierno federal supervise las elecciones intermedias, pese a que la Constitución otorga a los estados la responsabilidad principal sobre los procesos electorales.
Las declaraciones se produjeron en la Oficina Oval, después de que Trump firmara un proyecto de ley y respondiera preguntas de la prensa sobre el papel del Ejecutivo federal en los comicios organizados a nivel estatal.
Trump vuelve a cuestionar la integridad electoral
Trump afirmó que existen ciudades donde, según él, hay irregularidades y una “terrible corrupción” electoral. Sin embargo, no presentó pruebas que respalden esas acusaciones.
“Miren algunos de los lugares donde hay una terrible corrupción en las elecciones y el gobierno federal no debería permitir eso”, declaró el mandatario ante los periodistas.
El presidente agregó que, en su opinión, el Gobierno federal supervise elecciones intermedias para garantizar la transparencia, una postura que ha reiterado en varias ocasiones desde antes de asumir nuevamente el cargo.
Reacciones y límites constitucionales
Expertos en derecho electoral y autoridades estatales han señalado que una mayor intervención federal podría vulnerar la autonomía de los estados, ya que la Constitución estadounidense establece que son estos quienes organizan y administran las elecciones.
Las declaraciones de Trump generaron preocupación entre legisladores demócratas y algunos republicanos, quienes advirtieron que centralizar el control electoral podría sentar un precedente peligroso.
La Casa Blanca intenta matizar el mensaje
Las palabras del presidente llegan después de que la Casa Blanca intentara suavizar declaraciones previas de su secretaria de prensa, quien había hablado de “nacionalizar” las elecciones, una expresión que provocó fuertes reacciones políticas.
Desde el Ejecutivo se insistió luego en que no se trata de asumir el control total de los comicios, sino de garantizar que se respeten las leyes federales y los estándares de seguridad electoral.
Aun así, Trump volvió a dejar claro que considera necesario que el Gobierno federal supervise elecciones intermedias, manteniendo una postura que continúa alimentando el debate sobre el equilibrio de poder entre Washington y los estados.










