El beef stroganoff es un plato que nació en Rusia en el siglo XIX y viajó por Europa y América transformándose ligeramente en cada cocina. Lo que permanece es la idea central: tiras de carne salteadas rápidamente y una salsa cremosa que equilibra acidez, profundidad y suavidad.
No es un estofado pesado ni una salsa espesa sin control. El secreto está en no sobrecocinar la carne y en integrar la crema fuera de hervor fuerte. Cuando se hace bien, la textura es fluida y la carne mantiene su ternura.
Ingredientes
- 500 g de carne de res en tiras finas
- Sal y pimienta negra al gusto
- 2 cucharadas de harina
- 2 cucharadas de mantequilla
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cebolla pequeña picada
- 250 g de champiñones en láminas
- 1 cucharadita de mostaza Dijon
- 1/2 taza de caldo de res
- 3/4 de taza de crema
- Perejil fresco picado
Preparación
- Sazona la carne con sal y pimienta y pásala ligeramente por harina.
- Calienta la mantequilla y el aceite en una sartén amplia a fuego medio alto.
- Dora la carne rápidamente en tandas para que tome color sin cocerse en exceso. Retira y reserva.
- En la misma sartén, añade la cebolla y cocina hasta que esté suave.
- Incorpora los champiñones y saltea hasta que pierdan su humedad y se doren ligeramente.
- Añade la mostaza y mezcla.
- Vierte el caldo y deja reducir unos minutos.
- Baja el fuego e incorpora la crema, mezclando suavemente.
- Regresa la carne a la sartén y cocina solo el tiempo necesario para que se integre sin endurecerse.
- Ajusta sal y termina con perejil fresco.
Consejos útiles
- La carne debe cocinarse rápido para mantener su textura.
- No hiervas la crema con fuerza, puede separarse.
- Si la salsa espesa demasiado, añade un poco más de caldo caliente.
- Sirve de inmediato para conservar la suavidad de la carne.
El beef stroganoff se sirve caliente, con la salsa envolviendo cada tira de carne. Funciona bien con pasta, arroz o puré de papas. Es un plato clásico que no necesita adornos, solo técnica y equilibrio.










