Roja, no blanca. Esa es la diferencia que lo cambia todo. La Manhattan Clam Chowder se aparta de la versión cremosa de Nueva Inglaterra y abraza el tomate como base. El resultado es más ligero, más ácido, más directo. Sigue siendo una sopa de almejas, pero con carácter urbano, más afilado.
Nació en Nueva York a finales del siglo XIX, cuando inmigrantes italianos comenzaron a incorporar tomate a las preparaciones tradicionales con mariscos. Para algunos puristas fue casi una provocación. Hoy es una variante clásica por derecho propio.
En esta versión, el caldo es claro pero intenso. Las papas aportan cuerpo. Las almejas marcan el ritmo. El tomate sostiene todo con frescura.
Ingredientes
- 500 g de almejas frescas o en conserva con su jugo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cebolla picada
- 1 tallo de apio picado
- 1 zanahoria en cubos pequeños
- 2 papas medianas en cubos
- 2 tazas de tomate triturado
- 2 tazas de caldo de pescado o vegetal
- 1 hoja de laurel
- Sal y pimienta negra al gusto
- Perejil fresco picado
Preparación
- Calienta el aceite en una olla amplia a fuego medio.
- Añade la cebolla, el apio y la zanahoria. Cocina hasta que estén suaves.
- Incorpora las papas y mezcla.
- Añade el tomate triturado, el caldo y la hoja de laurel.
- Cocina a fuego medio hasta que las papas estén tiernas.
- Agrega las almejas con su jugo y cocina apenas unos minutos más.
- Ajusta sal y pimienta.
- Retira el laurel y termina con perejil fresco.
Consejos útiles
- No cocines las almejas demasiado tiempo. Se vuelven firmes.
- Si usas almejas frescas, cuélalas y reserva su líquido para enriquecer el caldo.
- La sopa debe quedar fluida, no espesa como una crema.
- Sirve caliente, pero no hirviendo, para mantener la textura del marisco.
La Manhattan Clam Chowder se presenta con trozos visibles de papa, almejas abiertas y un caldo rojo brillante. Es una sopa que combina tradición y evolución. Más ligera que su contraparte cremosa, pero igual de contundente en sabor.










