Donald Trump retiró la demanda de 10.000 millones de dólares que había presentado contra el Servicio de Impuestos Internos y el Departamento del Tesoro por la filtración de sus declaraciones fiscales.
El equipo legal del presidente comunicó la decisión en un documento presentado ante un tribunal federal de Florida. La presentación no mencionó ningún acuerdo para cerrar el caso.
Trump, junto a Donald Trump Jr., Eric Trump y la Organización Trump, había demandado al IRS y al Tesoro en enero. Los acusaba de no haber protegido sus registros fiscales y de permitir que fueran filtrados a medios de comunicación.
El caso estaba relacionado con Charles Littlejohn, un excontratista del IRS que fue condenado a cinco años de prisión por filtrar información fiscal de Trump y de miles de contribuyentes. Los documentos filtrados permitieron reportes sobre los impuestos pagados por el mandatario durante su primer periodo en la Casa Blanca.
Una retirada sin explicación pública
La defensa de Trump no explicó por qué decidió retirar la demanda. Tampoco informó si hubo negociaciones, compensación o acuerdo con el Gobierno federal.
La decisión llega después de reportes sobre una posible iniciativa de la Administración para crear un fondo de compensación de hasta 1.700 millones de dólares. Ese fondo buscaría indemnizar a aliados políticos y otras personas que aseguran haber sido investigadas injustamente durante el Gobierno de Joe Biden.
Según esos reportes, la propuesta podría incluir a personas vinculadas a investigaciones federales, incluidas algunas relacionadas con el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. La idea ha generado críticas de demócratas y grupos de vigilancia ética, que cuestionan el posible uso de fondos públicos para resolver agravios políticos.
Presión por posibles conflictos
El caso también había generado dudas por una razón poco común: Trump demandó a agencias que ahora forman parte de su propia Administración. Eso abrió preguntas sobre posibles conflictos de interés dentro del Departamento de Justicia, encargado de defender al Gobierno federal.
El fiscal general interino, Todd Blanche, antiguo abogado defensor de Trump, también ha quedado bajo escrutinio por el manejo de asuntos legales relacionados con el presidente.
Por ahora, la retirada cierra esta demanda concreta contra el IRS. Sin embargo, no resuelve las preguntas sobre el posible fondo de compensación ni sobre cómo la Administración manejará reclamos legales de personas cercanas al mandatario.
La filtración de impuestos de Trump ya tuvo una consecuencia penal clara: la condena de Littlejohn. Pero el frente político y ético sigue abierto, sobre todo si el Gobierno avanza con una fórmula para compensar a aliados del presidente usando dinero público.