El petróleo cayó con fuerza este lunes después de que Estados Unidos e Irán anunciaran un acuerdo de paz destinado a poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de crudo.
El petróleo intermedio de Texas, conocido como WTI y referencia en Estados Unidos, bajaba 5,30 % hasta los 80,38 dólares por barril hacia las 09:00 de la mañana, hora local. Los contratos de futuros para julio restaban 4,50 dólares frente al cierre de la jornada anterior.
La reacción del mercado refleja el alivio de los inversionistas ante la posibilidad de que se normalice el tránsito marítimo por Ormuz. Por ese estrecho circulaba cerca del 20 % del crudo mundial antes del cierre ordenado por Irán durante el conflicto. Su bloqueo había elevado los temores sobre una crisis energética más profunda.
El acuerdo será firmado oficialmente el viernes 19 de junio en Suiza, según anunciaron ambos países durante el fin de semana. Aunque todavía no se conocen todos los detalles, el pacto busca cerrar la guerra iniciada el 28 de febrero, cuando una ofensiva de Estados Unidos e Israel causó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí.
Tras ese ataque, Irán nombró como sucesor a Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido dirigente. Además, respondió con ataques contra Israel y contra países de la región que albergan bases estadounidenses. También cerró el estrecho de Ormuz, una decisión que puso presión inmediata sobre el petróleo y sobre los mercados energéticos globales.
Ahora, el giro diplomático cambia el ánimo de los inversionistas. Si el paso marítimo se reabre y el suministro empieza a estabilizarse, los precios podrían perder parte de la prima de riesgo acumulada durante la guerra. Sin embargo, los analistas advierten que el mercado seguirá pendiente de la implementación del acuerdo.
Tom Essaye, de The Sevens Report, señaló que el WTI ya había cerrado el viernes con una pérdida semanal de 6,60 %. Además, advirtió que un cierre por debajo de los 84 dólares por barril, una vez acordada la paz, podría cambiar el panorama técnico hacia una postura bajista para el petróleo y el sector energético.
Aun así, la caída no significa que el riesgo haya desaparecido. El mercado todavía espera claridad sobre el programa nuclear iraní, el levantamiento de restricciones marítimas y el ritmo real de reapertura de Ormuz. Por ahora, el anuncio del acuerdo ha bastado para aliviar los precios, pero la estabilidad dependerá de que la firma y su ejecución avancen sin nuevos sobresaltos.










