Un grupo de aficionados escoceses ha encontrado una solución poco convencional para enfrentar los altos costos de transporte durante el Mundial de 2026 en Estados Unidos: alquilar autobuses escolares para desplazarse a los partidos.
La iniciativa surge ante el aumento de precios en trenes y autobuses comerciales en ciudades sede del torneo, especialmente en el área de Boston.
Una alternativa más económica
Escocia debutará el 14 de junio ante Haití en el Gillette Stadium, en Foxborough, a unos 80 kilómetros de Boston. Para ese trayecto, los precios del transporte público alcanzan los 80 dólares en tren y hasta 90 dólares en autobús.
Frente a ese escenario, un grupo de seguidores decidió organizar su propio traslado mediante el alquiler de autobuses escolares, reduciendo el costo a unos 38 dólares por persona.
Organización y logística
La idea fue impulsada por varios aficionados que contactaron con compañías locales al considerar que estos vehículos estarían disponibles durante el periodo vacacional escolar.
En total, han alquilado 20 autobuses y han coordinado con autoridades locales la posibilidad de contar con escolta policial para facilitar la salida de la ciudad el día del partido.
Comodidad limitada
Aunque la opción resulta más económica, no está exenta de inconvenientes. Los autobuses escolares están diseñados para niños, lo que limita el espacio para adultos.
Algunos aficionados reconocen que los trayectos pueden resultar incómodos, especialmente para personas de mayor estatura.
Regreso de Escocia al Mundial
El torneo marcará el regreso de la selección escocesa a una Copa del Mundo por primera vez desde 1998.
El equipo dirigido por Steve Clarke comparte grupo con Haití, Marruecos y Brasil, en una fase inicial que promete atraer a miles de seguidores.
Un Mundial con altos costos
El caso de estos aficionados refleja uno de los desafíos logísticos del Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá.
Con precios elevados en transporte y servicios, muchos seguidores buscan alternativas para poder asistir a los partidos sin comprometer su presupuesto.