El cantante español Quevedo presentó ‘El Baifo’, un álbum que marca un giro hacia lo personal y lo cercano, tras varios años de intensa exposición mediática y éxito global.
En entrevista con EFE, el artista explicó que este nuevo proyecto nace de la necesidad de reconectar con su entorno y recuperar su esencia.
“Este disco es como volver a celebrar en casa, ¿sabes? Volver a la vida real, volver a las cosas cotidianas… eso me hace feliz”, afirmó desde su ciudad.
Un regreso a sus raíces
Después de trabajos como ‘Donde quiero estar’ (2023) y ‘Buenas noches’ (2024), Quevedo apuesta por un sonido más íntimo sin dejar de lado su esencia urbana.
El disco reúne a colaboradores cercanos de su trayectoria como Lucho RK, La Pantera y Juseph, junto a referentes de la música tropical como Elvis Crespo y Tonny Tun Tun.
También incorpora al histórico grupo canario Los Gofiones, reforzando el vínculo del proyecto con la identidad de las islas.
Sonido latino con sello canario
Aunque el reguetón sigue presente, ‘El Baifo’ explora géneros como merengue, salsa y vallenato, en una mezcla que surgió de forma natural.
“No lo busqué. Fui conectando cosas que me llamaban la atención con lo que me apetecía hacer”, explicó el cantante a EFE.
Canciones como ‘La Graciosa’, junto a Elvis Crespo, y ‘Gáldar’, con Tonny Tun Tun, aportan ese carácter festivo que define el álbum.
Identidad sin filtros
El disco, compuesto por 14 temas, está cargado de referencias culturales propias de Canarias, desde expresiones locales hasta conceptos ligados a la vida cotidiana en las islas.
“Mientras más seas tú mismo, mejor te haces. No hay nada que esconder de nuestra identidad ni de nuestra manera de hablar”, reflexionó.
Para el artista, este trabajo también conecta con una generación que vive procesos similares.
“No dejo de ser un pibe joven con sus preocupaciones, con sus idas y venidas”, señaló.
Influencias y mirada global
Durante la conversación con EFE, Quevedo también se refirió a la influencia de artistas como Bad Bunny, destacando su impacto cultural.
“Verlo cantar en español en la Super Bowl… para mí fue un orgullo. Sigue abriendo puertas”, comentó.
A pesar de su crecimiento internacional, el cantante mantiene los pies en la tierra con un proyecto que apuesta por lo auténtico y lo cercano, sin renunciar a la ambición artística.