El perfume aparece antes que el sabor. La hierba limón, fresca y cítrica, se mezcla con ajo, salsa de pescado y un toque de azúcar para crear una marinada intensa que penetra la carne. Estas brochetas vietnamitas de pollo, inspiradas en preparaciones tradicionales donde la carne se cocina sobre brasas vivas, combinan equilibrio y contraste.
No se trata de una salsa pesada ni de especias dominantes. Aquí el protagonismo es el aroma: fresco, ligeramente dulce, con profundidad salina. Cuando el pollo toca el calor, la superficie se carameliza y se forman bordes dorados que concentran todo ese sabor.
Ingredientes
- 500 g de pechuga o muslo de pollo en trozos
- 2 tallos de hierba limón finamente picados
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharada de salsa de pescado
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de aceite vegetal
- Pimienta negra al gusto
- Palitos para brochetas
Preparación
- Mezcla la hierba limón, el ajo, la salsa de pescado, la soja, el azúcar, el aceite y la pimienta.
- Incorpora el pollo y mezcla bien para cubrir cada pieza.
- Deja marinar al menos una hora en refrigeración.
- Ensarta el pollo en los palitos de brocheta, presionando ligeramente para compactar.
- Cocina a la parrilla o en horno precalentado a 200 °C hasta que estén doradas y bien cocidas por dentro, girándolas para que se doren de manera uniforme.
Consejos útiles
- Pica la parte blanca de la hierba limón lo más fina posible para evitar fibras gruesas.
- Si no tienes parrilla, una sartén bien caliente funciona bien.
- No cocines en exceso para mantener el interior jugoso.
- Sirve con arroz blanco o ensalada fresca para equilibrar.
Las brochetas vietnamitas de pollo se sirven recién hechas, con la superficie ligeramente caramelizada y el aroma cítrico todavía presente. Son intensas sin ser pesadas, y funcionan tanto como plato principal como para compartir.










