Hay platos que no se apuran. El chicken and dumplings es uno de ellos. Se cocina a fuego medio, con el vapor levantándose lentamente mientras el caldo se espesa y las bolitas de masa absorben sabor. No es una sopa ligera ni un guiso seco. Es algo intermedio, cremoso sin ser pesado, con capas que se sienten en cada cucharada.
Este clásico de la cocina estadounidense, especialmente del sur, nació como una forma de estirar el pollo y convertirlo en comida abundante. Las verduras aportan base, el caldo da profundidad y los dumplings, suaves y ligeramente esponjosos, hacen el resto.
Ingredientes
Para el guiso
- 2 cucharadas de mantequilla
- 1 cebolla picada
- 2 zanahorias en rodajas
- 1 taza de ejotes en trozos
- 3 tazas de pollo cocido desmenuzado
- 4 tazas de caldo de pollo
- 1 taza de leche o crema ligera
- Sal y pimienta al gusto
Para los dumplings
- 1 taza de harina
- 1 1/2 cucharaditas de polvo para hornear
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 cucharadas de mantequilla fría
- 1/2 taza de leche
Preparación
- Derrite la mantequilla en una olla amplia a fuego medio.
- Añade la cebolla y cocina hasta que esté suave.
- Incorpora zanahorias y ejotes y cocina unos minutos.
- Agrega el pollo y el caldo. Cocina hasta que las verduras estén tiernas.
- Añade la leche y ajusta sal y pimienta.
Para los dumplings:
- Mezcla la harina, el polvo para hornear y la sal.
- Incorpora la mantequilla fría hasta obtener una textura arenosa.
- Añade la leche y mezcla hasta formar una masa suave.
- Con una cuchara, coloca porciones de masa directamente sobre el guiso caliente.
- Tapa la olla y cocina a fuego bajo durante 12 a 15 minutos sin destapar.
- Verifica que los dumplings estén cocidos por dentro antes de servir.
Consejos útiles
- No destapes la olla mientras los dumplings se cocinan. El vapor es clave.
- Si el caldo está demasiado líquido, deja reducir unos minutos antes de añadir la masa.
- Los dumplings deben quedar suaves, no densos. No mezcles en exceso.
- Sirve caliente, recién hecho.
El chicken and dumplings llega a la mesa espeso, con las bolitas de masa infladas y el pollo bien integrado en el caldo. No necesita acompañamiento complejo. Se sirve en plato hondo y se disfruta con cuchara, sin prisa.










