Todo empieza en la misma olla. Primero la salchicha que suelta grasa y deja el fondo marcado. Luego el sofrito, lo que en Luisiana llaman la “santa trinidad”: cebolla, apio y pimiento. La jambalaya criolla no se arma por capas delicadas, se construye a fuego medio, mezclando influencias francesas, españolas y caribeñas hasta que el arroz absorbe todo.
A diferencia de la versión cajún más oscura y sin tomate, la criolla incorpora tomate y logra un perfil más brillante, ligeramente ácido, con especias que calientan sin saturar. Es comida de reunión, de mesa grande, de plato generoso servido directamente desde la olla.
Ingredientes
- 300 g de salchicha ahumada en rodajas
- 300 g de camarones limpios
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cebolla picada
- 1 tallo de apio picado
- 1 pimiento rojo en cubos
- 2 dientes de ajo picados
- 1 taza de tomate triturado
- 1 1/2 tazas de arroz
- 3 tazas de caldo de pollo o marisco
- 1 cucharadita de pimentón
- 1/2 cucharadita de tomillo seco
- 1/2 cucharadita de orégano
- 1 pizca de cayena
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil fresco picado
Preparación
- Calienta el aceite en una olla amplia. Dora la salchicha hasta que tome color y retírala.
- En la misma olla, añade la cebolla, el apio y el pimiento. Cocina hasta que estén suaves.
- Incorpora el ajo y cocina brevemente.
- Agrega el tomate triturado y cocina unos minutos para concentrar sabor.
- Añade el arroz y mezcla para que se impregne.
- Vierte el caldo y agrega las especias.
- Incorpora la salchicha nuevamente. Cocina a fuego medio bajo hasta que el arroz esté casi listo.
- Añade los camarones y cocina solo hasta que cambien de color.
- Ajusta sal y pimienta y termina con perejil fresco.
Consejos útiles
- No remuevas constantemente el arroz. Déjalo absorber el líquido.
- Ajusta la cayena según el nivel de picante que prefieras.
- Si el arroz aún está firme y falta líquido, añade un poco más de caldo caliente.
- Sirve inmediatamente para mantener la textura del camarón.
La jambalaya criolla se lleva a la mesa directamente en la olla o en un recipiente amplio. El arroz debe quedar suelto pero bien impregnado, los camarones firmes y la salchicha visible entre los granos. Es un plato que no necesita acompañamientos complicados. Con una cuchara grande basta.










