Mikaela Shiffrin oro eslalon volvió a ser sinónimo de dominio absoluto este miércoles en los Juegos de Milán-Cortina. La estadounidense confirmó los pronósticos y se proclamó campeona olímpica en la estación de Cortina d’Ampezzo, reafirmando su condición de referente histórico en la disciplina.
Shiffrin, de 30 años, completó las dos mangas en la pista Olympia delle Tofane con un tiempo total de 1:39.10. Su ventaja fue contundente: superó por un segundo y medio a la suiza Camille Rast y por 1.71 a la sueca Anna Swenn-Larsson, que se llevó el bronce.
Con este triunfo, la esquiadora de Vail suma su tercer oro olímpico tras los logrados en eslalon en Sochi 2014 y en gigante en PyeongChang 2018. Además, alcanza 19 medallas en grandes campeonatos y consolida un palmarés que incluye nueve Globos de Cristal en eslalon y 108 victorias en la Copa del Mundo, 71 de ellas en esta especialidad.
Un regreso con autoridad
La jornada arrancó con cielo despejado en Cortina. Desde la primera manga, Shiffrin dejó claro que no estaba dispuesta a dejar escapar la oportunidad. Marcó el mejor tiempo y aventajó en 82 centésimas a la alemana Lena Dürr y en un segundo a la joven sueca Cornelia Öhlund.
En la segunda bajada, lejos de especular, volvió a atacar. Firmó el segundo mejor registro parcial y amplió su ventaja sobre sus rivales directas. La presión sí afectó a otras aspirantes. Öhlund se salió del trazado y Dürr cometió un error en la salida que la dejó fuera de la lucha por el podio.
Camille Rast, campeona mundial vigente, aprovechó la segunda manga para escalar posiciones y asegurar la plata. Swenn-Larsson también mejoró su rendimiento y cerró el podio.
Redención olímpica
La victoria tiene un significado especial para Shiffrin. En Pekín 2022 se marchó sin medallas, una situación inédita en su carrera. En Milán-Cortina, sin embargo, ha disipado cualquier duda. Ya había mostrado señales de recuperación con un cuarto puesto en la combinada y un undécimo en el gigante, pero el oro en eslalon confirma su regreso pleno a la élite olímpica.
Mientras la italiana Federica Brignone brilló en gigante y supergigante, Shiffrin fue la protagonista en la disciplina que mejor define su trayectoria. A sus 30 años, continúa ampliando un legado que pocos en la historia del esquí alpino pueden igualar.









