La Operación Metro Surge llegará a su fin en Minesota, según anunció este jueves Tom Homan, responsable de la política fronteriza de la Administración Trump. El despliegue masivo de agentes federales se retira tras semanas de tensión y controversia. Además, el presidente aceptó la recomendación de cerrar el operativo.
Homan explicó que la campaña cumplió los objetivos previstos. Destacó la coordinación con autoridades estatales y locales. Por eso, sostuvo que el estado dejó de ser un “estado santuario” para delincuentes.
Desde el inicio del refuerzo migratorio, más de 4.000 personas fueron arrestadas. Sin embargo, el operativo estuvo marcado por hechos trágicos. Dos ciudadanos estadounidenses murieron tras ser disparados por agentes del ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
Operación Metro Surge bajo presión pública
La muerte del segundo ciudadano ocurrió durante protestas contra las redadas. Mientras tanto, la tensión escaló entre manifestantes y fuerzas federales. El presidente llegó a mencionar la posible activación de la Ley de Insurrección.
El anuncio del fin del operativo se produce dos semanas después de la salida de Gregory Bovino. El comandante de la Patrulla Fronteriza coordinaba inicialmente la misión. De este modo, Homan asumió el control directo y anunció previamente la retirada de 700 agentes.
Presencia reducida y transición
Aunque el despliegue masivo concluye, no habrá retirada total. Un contingente reducido permanecerá en Minesota para completar la transición. Asimismo, se transferirá el mando operativo a la oficina local.
Homan afirmó que fue enviado al estado para corregir fallas y mejorar la ejecución. Finalmente, la Operación Metro Surge cierra un capítulo polémico en la política migratoria federal, en medio de un clima social aún sensible.










