Seis fiscales federales de la oficina del Departamento de Justicia en Mineápolis presentaron su dimisión esta semana tras una serie de presiones internas relacionadas con el caso de Renee Good, la mujer abatida por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la semana pasada, según informó The New York Times. La renuncia colectiva ha generado una fuerte sacudida institucional y pone el foco en la actuación de los fiscales de Mineápolis en el caso ICE.
De acuerdo con el diario, el grupo de dimisiones está encabezado por el fiscal federal adjunto Joseph Thompson, número dos de la oficina, quien habría tomado la decisión después de recibir presiones de altos cargos del Departamento de Justicia para que abriera una investigación penal contra Becca Good, viuda de la mujer fallecida.
Según las fuentes citadas, el Departamento de Justicia descartó investigar si el agente de ICE incurrió en una violación de la ley federal en un posible caso de derechos civiles. En su lugar, optó por abrir una investigación sobre los vínculos de la víctima y su esposa con grupos activistas que protestaban contra las redadas migratorias en la ciudad.
Fiscales Mineápolis ICE y desacuerdos con Justicia
Thompson se habría opuesto de forma expresa tanto a esa línea de investigación como a la negativa del Departamento de Justicia a colaborar con una agencia estatal especializada en el análisis de tiroteos policiales. Estas discrepancias marcaron un punto de quiebre dentro de la fiscalía federal, según recoge el Times.
El fiscal adjunto también encabezaba desde 2022 una investigación por fraude en ayudas destinadas a programas escolares en Minnesota. Esa causa ha sido utilizada por la Administración Trump como argumento para justificar redadas migratorias y el despliegue de agentes federales adicionales en el estado, dado que una parte significativa de los acusados es de origen somalí.
El jefe de la Policía de Mineápolis, Brian O’Hara, señaló que la salida de Thompson y de su equipo supone un “golpe” para los esfuerzos en curso contra el fraude y para la cooperación entre agencias estatales y federales.
Por su parte, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, reaccionó públicamente a la noticia y calificó la dimisión de Thompson como una “pérdida” para el estado. En un mensaje en redes sociales, afirmó que el presidente Donald Trump está apartando a profesionales no partidistas del Departamento de Justicia para sustituirlos por figuras alineadas políticamente.
Junto a Thompson, también presentaron su renuncia los fiscales Harry Jacobs, Melinda Williams, Thomas Calhoun-Lopez, Ruth Schneider y Tom Hollenhurst, según confirmó la cadena CBS. El caso sigue bajo escrutinio público mientras se intensifica el debate sobre la independencia del sistema judicial federal y la actuación de las autoridades migratorias.










