La actriz estadounidense Mary Beth Hurt fallece a los 79 años tras una prolongada batalla contra el Alzheimer, enfermedad con la que fue diagnosticada en 2015.
Reconocida por su trabajo en cine, televisión y teatro, Hurt construyó una carrera sólida durante más de cuatro décadas, destacándose especialmente en Broadway y en producciones cinematográficas de gran prestigio.
Una carrera marcada por la calidad, no la cantidad
Nacida en 1946 en Iowa, Hurt desarrolló una trayectoria caracterizada por la selección cuidadosa de sus papeles.
En una entrevista con The New York Times en 1989, explicó su filosofía con franqueza: muchos de los papeles que recibía no le interesaban, por lo que prefería elegir proyectos con verdadero contenido, incluso si eso significaba trabajar menos.
Esa decisión definió su carrera.
Presencia en cine, televisión y teatro
En la gran pantalla, participó en películas como Interiores, de Woody Allen, La edad de la inocencia, de Martin Scorsese, y Al límite.
Sin embargo, uno de sus trabajos más recordados fue El mundo según Garp, donde compartió protagonismo con Robin Williams.
Además, tuvo apariciones en televisión en series como Law & Order, Thirtysomething y Kojak.
En teatro, fue nominada en tres ocasiones a los premios Tony, consolidando su prestigio en Broadway.
Un legado también fuera del escenario
Su esposo, el guionista y director Paul Schrader, la recordó como una mujer que destacó no solo como actriz, sino en todos los aspectos de su vida.
“Desempeñó todos sus roles con gracia y una bondadosa intensidad”, expresó.
Añadió que, aunque su familia atraviesa el duelo, encuentran consuelo en saber que ya no sufre.
Vida personal y colaboraciones
Hurt estuvo casada con el actor William Hurt entre 1971 y 1981. Posteriormente, contrajo matrimonio con Paul Schrader, con quien tuvo dos hijos y colaboró en distintos proyectos cinematográficos.
Una despedida silenciosa pero significativa
Aunque nunca fue una figura escandalosa ni mediática, Mary Beth Hurt dejó una huella profunda en la industria.
Su carrera refleja una forma de entender la actuación










