El caso entre Blake Lively y Justin Baldoni llegó a su cierre formal en Nueva York, pero no terminó del todo. Un juez federal dio por resueltas las reclamaciones principales entre la actriz y su compañero de reparto en “It Ends With Us”, aunque aún debe decidir si Lively tiene derecho a recibir una compensación por costos legales y posibles daños.
Según documentos judiciales citados por medios estadounidenses, la defensa de Lively recordó al juez Lewis J. Liman que las partes resolvieron las reclamaciones pendientes tras un acuerdo alcanzado esta semana. Sin embargo, quedó abierta una solicitud relacionada con honorarios de abogados, costos del proceso y una compensación bajo una norma de California que protege a denunciantes de acoso sexual frente a demandas consideradas represalias.
Blake Lively Justin Baldoni y una disputa que aún deja preguntas
La batalla legal entre Blake Lively Justin Baldoni comenzó después de que la actriz presentara acusaciones vinculadas al ambiente laboral durante la producción de “It Ends With Us”. El caso luego se convirtió en una disputa pública mucho más amplia, con demandas cruzadas, acusaciones de difamación, represalias y daños a la reputación.
En abril, el juez Liman desestimó gran parte de las acusaciones de Lively, incluidas algunas reclamaciones relacionadas con acoso sexual y difamación. Sin embargo, permitió que otros aspectos del caso siguieran adelante, entre ellos reclamos vinculados a represalias y contrato.
Por otro lado, la contrademanda de Baldoni, que buscaba 400 millones de dólares contra Lively, su esposo Ryan Reynolds y otros señalados, ya había sido desestimada previamente. Ese antecedente es importante porque forma parte del argumento de la defensa de Lively para pedir que se le reconozcan costos y daños.
Las dos partes se declaran ganadoras
El acuerdo no puso fin a la disputa pública. La defensa de Lively calificó el resultado como una “victoria atronadora” y aseguró que el objetivo de la actriz era exponer el uso de campañas difamatorias y demandas de represalia para intimidar a denunciantes.
Los abogados de Baldoni respondieron con una lectura opuesta. Según reportes de prensa, afirmaron que el acuerdo representa una “victoria total” para su cliente, al sostener que Lively aceptó resolver el caso porque su posición judicial se había debilitado.
Ese cruce muestra que, aunque el expediente principal se cerró, la pelea por la narrativa continúa. En Hollywood, los casos judiciales de alto perfil rara vez se limitan al tribunal. También se libran en comunicados, redes sociales y titulares.
Lo que falta por decidir
El punto pendiente es económico y legal. La defensa de Lively sostiene que la norma aplicable impone consecuencias contra quienes presentan acciones difamatorias fallidas contra personas que denunciaron acoso sexual o represalias. Por eso, pide que el juez resuelva cuanto antes si corresponde una compensación.
La defensa de Baldoni, en cambio, considera que esa compensación no es necesaria y que el monto podría ser excesivo. Según The New York Times, habría millones de dólares en juego.
Por ahora, el caso de Blake Lively Justin Baldoni queda cerrado en lo principal, pero no en sus efectos. El juez aún debe resolver si Lively puede recibir dinero por honorarios, costos legales y daños. Esa decisión será clave para definir cómo se interpreta el desenlace real de una de las disputas más comentadas de Hollywood en los últimos años.
Más allá del acuerdo, el caso deja una señal clara sobre la industria del entretenimiento. Las acusaciones laborales, las campañas de imagen y las demandas por reputación ya no se manejan solo detrás de cámaras. Cada movimiento legal puede convertirse en parte de una batalla pública donde todos quieren quedarse con la última palabra.