El crucero neerlandés MV Hondius llegó este lunes al puerto de Róterdam para ser sometido a una operación de desinfección tras el brote de hantavirus detectado durante su travesía por la Antártida y el Atlántico Sur.
La embarcación regresó a Países Bajos una semana después de partir de Tenerife, donde desembarcaron los pasajeros y parte de la tripulación. A bordo quedaban 25 tripulantes y dos sanitarios enviados por las autoridades neerlandesas para acompañar el viaje.
Según autoridades sanitarias, todos llegaron sin síntomas. Aun así, se les tomarán muestras y permanecerán bajo vigilancia médica.
Cuarentena para la tripulación
La mayoría de los tripulantes hará cuarentena en módulos temporales instalados junto al muelle, en una zona restringida del puerto. Las unidades cuentan con baño, wifi, televisión y electrodomésticos.
De los tripulantes extranjeros, 17 son filipinos, cuatro ucranianos, uno ruso y uno polaco. Los dos miembros neerlandeses de la tripulación cumplirán la cuarentena en sus casas.
La directora del servicio municipal de salud de Róterdam, Yvonne van Duijnhoven, dijo a EFE que algunos trabajadores podrían ser repatriados antes si es posible. Según explicó, estar cerca de sus familias podría reducir la carga emocional del aislamiento.
Durante la cuarentena, las autoridades revisarán a diario la salud física y el bienestar general de los tripulantes. También habrá cuestionarios semanales y nuevas muestras de sangre.
Desinfección del barco
La limpieza del MV Hondius comenzará este martes. Una empresa especializada coordinará la operación bajo supervisión del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Países Bajos y la Organización Mundial de la Salud.
Primero se tomarán muestras ambientales para determinar si el virus sigue presente en superficies. Después, la desinfección avanzará por etapas en todo el barco.
Las autoridades también inspeccionarán si hay roedores a bordo, aunque hasta ahora no se han encontrado indicios. El hantavirus suele transmitirse por contacto con orina, saliva o excrementos de roedores infectados.
El coordinador de enfermedades infecciosas del RIVM, Tjalling Leenstra, dijo a EFE que el crucero podría volver a considerarse seguro hacia el viernes, si la limpieza y las pruebas avanzan como previsto.
Un brote bajo seguimiento internacional
El MV Hondius zarpó de Argentina el 1 de abril. Durante la travesía se detectaron casos graves de hantavirus, lo que activó una respuesta sanitaria internacional.
WHO informó que el brote suma 11 casos vinculados al barco, incluidos tres fallecidos. Ocho casos fueron confirmados por laboratorio como infección por virus Andes, dos fueron considerados probables y uno seguía bajo análisis.
AP reportó que varios pasajeros continúan bajo observación médica en distintos países, incluidos Estados Unidos, Canadá y Francia. También señaló que el Instituto Pasteur secuenció la cepa detectada en una paciente francesa y no encontró señales de mayor transmisibilidad o gravedad.
Por ahora, las autoridades mantienen el mensaje de cautela. El brote fue serio y dejó víctimas mortales, pero los casos conocidos siguen vinculados al crucero.
La llegada del MV Hondius a Róterdam marca el cierre físico de la travesía, pero no el final del monitoreo sanitario. Ahora el foco está en la cuarentena de la tripulación, la limpieza completa del barco y la vigilancia de posibles nuevos síntomas entre quienes estuvieron expuestos.