Home/Noticias/La demencia aumenta en América Latina mientras baja en varios países ricos

La demencia aumenta en América Latina mientras baja en varios países ricos

Facebook
Twitter
Pinterest
Imagen de archivo de la entrada a un edificio del Hospital Psiquiatrico de Caracas, (Venezuela). EFE/ Rayner Peña R.

La demencia en América Latina y el Caribe ha aumentado de forma marcada en las últimas décadas, según un estudio publicado en la revista Jama Neurology. La tendencia preocupa porque va en dirección contraria a lo que ocurre en varios países ricos, donde la prevalencia de esta enfermedad se ha mantenido estable o incluso ha bajado.

La investigación fue realizada por especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis y de la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido. El equipo analizó datos de casi 17.000 adultos de 65 años o más en Cuba, República Dominicana, México, Perú y Puerto Rico.

Los datos fueron recopilados en dos períodos. El primero fue entre 2003 y 2006. El segundo, entre 2016 y 2020. Esa comparación permitió observar cómo cambió la presencia de demencia durante casi dos décadas.

Un aumento fuerte en México, Perú y Puerto Rico

El estudio encontró que la prevalencia general de demencia pasó de 10,6 % a 16,9 % en los cinco lugares analizados. En términos simples, el cambio equivale a pasar de cerca de uno de cada diez adultos mayores a casi uno de cada seis.

El aumento fue significativo en México, Perú y Puerto Rico. En México, la prevalencia subió de 9,6 % a 14,5 %. En Perú pasó de 7,6 % a 11,7 %. En Puerto Rico aumentó de 10,7 % a 15,7 %.

En Cuba y República Dominicana, en cambio, las tasas se mantuvieron estables. Para los investigadores, ese dato ofrece una señal importante: la prevención sí puede marcar una diferencia.

Obesidad, sedentarismo y enfermedades mal controladas

El informe vincula el aumento de la demencia en América Latina con factores de riesgo que han crecido en la región. Entre ellos están la obesidad, el sedentarismo, la presión arterial alta, la diabetes y otras enfermedades metabólicas y cardiovasculares que no siempre reciben control adecuado.

En varios países de altos ingresos, la demencia ha disminuido probablemente por mejores niveles de educación, mayor acceso a atención médica y estilos de vida más saludables. También ha influido el mejor control de la presión arterial y de la salud cardíaca.

La comparación deja una advertencia clara. La demencia no depende solo de la edad. También está conectada con condiciones de vida, hábitos diarios y acceso a prevención.

Una medición más cercana a la realidad

Para llenar la falta de datos en la región, los investigadores usaron información del Grupo de Investigación sobre Demencia 10/66. Esta iniciativa internacional fue creada para estudiar la enfermedad en países de ingresos bajos y medios.

El método fue importante. Los encuestadores visitaron hogares y entrevistaron a adultos mayores de 65 años. Así pudieron incluir a personas que tal vez nunca van a una clínica o a un especialista. Eso hace que los datos sean más representativos que los obtenidos solo en hospitales.

El diagnóstico se basó en pruebas cognitivas, entrevistas clínicas y conversaciones con personas cercanas a los participantes. El objetivo fue identificar casos de forma justa, sin que el nivel educativo o cultural distorsionara los resultados.

La prevención debe empezar antes

Según las estimaciones del estudio, las tasas más recientes equivalen a cerca de 1,2 millones de personas con demencia en México, 416.800 en Perú, 133.200 en Cuba, 100.400 en Puerto Rico y 111.200 en República Dominicana.

Los investigadores insisten en que ya se conocen varios caminos para reducir el riesgo. Mantenerse físicamente activo, controlar la presión arterial, vigilar el azúcar en la sangre, no fumar, buscar atención médica ante los primeros síntomas y mantenerse socialmente conectado son medidas clave.

El aumento de la demencia en América Latina debe tomarse como una alerta de salud pública. No basta con tratar la enfermedad cuando aparece. La región necesita mejores programas de prevención, más vigilancia médica y una estrategia seria para proteger la salud cerebral de sus adultos mayores.

El Especialito

El Especialito

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *