Tom Homan confirmó que el Gobierno está revisando los protocolos de ICE después de dos muertes causadas por disparos de agentes migratorios. El análisis incluye los procesos de reclutamiento, verificación de antecedentes y entrenamiento.
Las declaraciones llegaron tras nuevas revelaciones sobre David Brouillette, el agente vinculado con la muerte del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero. Familiares y documentos judiciales describieron antecedentes de conducta violenta, problemas de salud mental y acusaciones de abuso.
Dudas sobre el proceso de contratación
Durán Guerrero murió el 13 de julio durante una parada vehicular en Biddeford, Maine. El colombiano no era el objetivo original del operativo, según información proporcionada a funcionarios estatales.
ICE afirmó que el conductor intentó escapar y que el agente disparó por temor a la seguridad pública. Sin embargo, testigos y familiares han cuestionado la versión oficial y exigido una investigación independiente.
Homan reconoció que Brouillette no debió superar la evaluación de antecedentes si las acusaciones conocidas ahora resultan ciertas. También señaló que la agencia busca determinar qué información estaba disponible cuando fue contratado.
Otra muerte bajo investigación en Texas
El 7 de julio, un agente de ICE mató al mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante un operativo en Houston. El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que Salgado intentó atropellar a los oficiales.
Dos pasajeros que viajaban con él rechazaron esa versión ante un tribunal federal. Aseguraron que el vehículo ya estaba estacionado cuando comenzaron los disparos y que ningún agente se encontraba delante de la camioneta.
Las autoridades también investigaron una sustancia encontrada dentro del vehículo. Las pruebas posteriores determinaron que no era una droga, sino un polvo con electrolitos utilizado por trabajadores de construcción para mantenerse hidratados.
Nuevas reglas para las paradas vehiculares
La revisión de los protocolos de ICE ya produjo cambios inmediatos. La agencia exigirá que al menos un oficial lleve una cámara corporal activa durante cada parada vehicular.
Asimismo, cada operación deberá contar con un agente experimentado. ICE había suspendido brevemente este tipo de intervenciones, pero las reanudó después de establecer las nuevas condiciones.
Homan defendió el uso de cámaras porque permiten registrar las acciones de los agentes y de las personas detenidas. No obstante, rechazó afirmar que la agencia cometió errores antes de concluir las investigaciones.
Una tercera muerte vinculada con un operativo
El mexicano Juan Jairo Coronilla Durán murió el 14 de julio en Florida tras ser atropellado por un camión. Había huido a pie cuando agentes de ICE se acercaron al vehículo donde se encontraba.
Coronilla Durán estaba en Estados Unidos con una visa de turista válida, según familiares y organizaciones que ayudaron a repatriar sus restos. Las circunstancias de aquel encuentro todavía se investigan.
Los cambios en los protocolos de ICE ocurren mientras aumentan las detenciones migratorias. La agencia registró 43.138 arrestos en junio, su cifra mensual más alta durante el segundo mandato de Donald Trump.