Home/Salud/El estrés crónico acelera el envejecimiento celular, según la ciencia

El estrés crónico acelera el envejecimiento celular, según la ciencia

Facebook
Twitter
Pinterest
Yuri Arcurs | Dreamstime.com

Vivir durante años bajo presión constante no solo pasa factura a nivel emocional. La ciencia ha demostrado que el estrés crónico también acelera el envejecimiento biológico. No se trata de una metáfora. A nivel celular, el cuerpo registra ese estado de alerta permanente y lo refleja en el ADN.

Diversos estudios han observado que las personas expuestas a estrés crónico presentan telómeros más cortos. Los telómeros son estructuras que protegen los extremos del ADN y funcionan como un reloj biológico. Con cada división celular, se acortan de forma natural. Cuando ese proceso se acelera, las células pierden capacidad de regeneración y envejecen antes de tiempo.

El estrés crónico activa de forma sostenida el eje hormonal del estrés. Aumentan el cortisol y la inflamación, se altera el sistema inmunológico y se modifican procesos metabólicos clave. Con el paso de los años, este estado constante de tensión interna se asocia a mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos y deterioro cognitivo.

El cuerpo también sabe repararse

La investigación científica no solo ha puesto el foco en el daño. También ha mostrado el otro lado del proceso. Cuando una persona sale del modo supervivencia y entra en estados de mayor calma y regulación, el cuerpo responde.

Estudios en biología del estrés y envejecimiento celular indican que prácticas sostenidas de reducción del estrés pueden ralentizar el acortamiento de los telómeros. En algunos casos, se ha observado incluso un aumento de la actividad de la telomerasa, una enzima relacionada con su mantenimiento. Estos efectos suelen aparecer cuando se combinan descanso adecuado, sueño regular, actividad física moderada y manejo consciente del estrés.

No se trata de eliminar el estrés por completo. Eso no es realista. El estrés forma parte de la vida moderna. Lo que marca la diferencia es si el cuerpo tiene espacios reales para salir de la alerta constante.

La señal biológica del descanso

El descanso no es solo dejar de hacer cosas. Es una señal fisiológica de seguridad. Cuando el sistema nervioso percibe calma, se activan procesos de reparación, regulación hormonal y equilibrio celular.

Ignorar esta necesidad durante años tiene consecuencias medibles. Atenderla, incluso en pequeñas dosis diarias, también. El cuerpo no distingue entre una amenaza real y una agenda saturada. Responde igual. Y registra todo.

Cuidar el estrés no es una cuestión de moda ni de autoayuda. Es una decisión de salud a largo plazo que deja huella, incluso en el ADN.

El Especialito

El Especialito

What to read next...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *