El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, adoptó una serie de recomendaciones para reforzar la protección de inmigrantes ante los crecientes reclamos de cooperación del Gobierno federal en materia migratoria.
Las medidas surgen de la auditoría realizada bajo la Orden Ejecutiva 13, firmada por Mamdani el 6 de febrero. Esa orden buscaba revisar cómo responden las agencias municipales ante interacciones con autoridades federales de inmigración.
Nueva York mantiene políticas de “ciudad santuario”. Eso significa que sus agencias locales limitan la cooperación con ICE, salvo en casos específicos y, por lo general, cuando existe una orden judicial.
Una auditoría sobre agencias municipales
El informe, titulado “Executive Order 13 Audit”, fue elaborado por el Comité Interinstitucional de Respuesta. Este grupo revisó políticas internas de distintas agencias para detectar fallas, vacíos y prácticas que pudieran exponer a inmigrantes a acciones federales.
La ciudad busca una respuesta más uniforme ante redadas, solicitudes de información y presencia de agentes migratorios en instalaciones municipales.
El informe recuerda que casi el 40 % de los residentes de Nueva York nació en el extranjero. Si se incluye a sus hijos, la cifra supera el 60 %.
Más detenciones de ICE
La auditoría señala que, entre el 20 de enero de 2025 y el 10 de marzo, ICE detuvo a 5.567 personas en Nueva York.
Esa cifra representa un aumento de 71 % en comparación con el mismo periodo de la administración anterior.
El informe también advierte que ICE intensificó su vigilancia sobre albergues, elevó sus solicitudes de retención al Departamento de Corrección y a la Policía, y utilizó tácticas descritas como agresivas o engañosas.
Cambios en llamadas al 911 y albergues
Una de las recomendaciones adoptadas establece que si una llamada al 911 reporta presencia de agentes migratorios, la División de Comunicaciones deberá notificar a altos mandos del Departamento de Policía.
La Policía deberá enviar a un oficial para supervisar la situación.
Otra medida ordena al Departamento de Servicios Sociales actualizar sus manuales de entrenamiento. El objetivo es que ningún empleado ceda ante órdenes administrativas de ICE y que el personal exija una orden firmada por un juez.
También se prohíbe que ICE use estacionamientos o terrenos de la ciudad como bases operativas para redadas.
Menos información para ICE
Mamdani también adoptó una recomendación dirigida al Departamento de Corrección. La agencia ya no deberá emitir informes a ICE sobre la nacionalidad de las personas detenidas.
La ciudad también aplicará controles más estrictos sobre contratistas tecnológicos. La intención es evitar que herramientas digitales o bases de datos municipales sean usadas para vigilar a comunidades inmigrantes.
Este punto responde a una preocupación creciente: que la cooperación indirecta con empresas tecnológicas pueda exponer información sensible de residentes.
Confianza en servicios públicos
La administración municipal sostiene que estas medidas buscan proteger la confianza entre comunidades inmigrantes y agencias locales.
El argumento es simple. Si las personas temen que acudir a un hospital, una escuela, un albergue o una oficina municipal pueda exponerlas a ICE, pueden dejar de buscar ayuda.
Eso afecta la salud pública, la educación, la seguridad y la participación cívica.
Mamdani ha defendido que la ciudad debe garantizar que todos sus residentes puedan acceder a servicios esenciales sin miedo.
Un choque con Washington
Las nuevas medidas llegan en medio de una fuerte tensión entre ciudades santuario y el Gobierno federal.
La administración de Donald Trump ha presionado a gobiernos locales para colaborar más con operaciones migratorias. Nueva York, por su parte, insiste en que proteger a sus comunidades inmigrantes también es una cuestión de seguridad pública.
El pulso no terminará con esta auditoría. Pero las recomendaciones adoptadas dejan más clara la postura de la ciudad: las agencias municipales no deben actuar como extensión de ICE.
Para miles de inmigrantes en Nueva York, el mensaje oficial es directo. La ciudad quiere cerrar vacíos, limitar la cooperación no obligatoria y reducir el miedo a usar servicios públicos.