Donald Trump habría sugerido a Xi Jinping que Estados Unidos, China y Rusia unan fuerzas contra la Corte Penal Internacional, según informó el diario británico Financial Times.
El tema habría surgido durante la visita del presidente estadounidense a China la semana pasada. Según el medio, que citó a personas familiarizadas con las conversaciones, Trump planteó la idea durante una reunión privada con el mandatario chino en Pekín.
La Casa Blanca se negó a comentar la información, de acuerdo con el Financial Times. Tampoco se conocen detalles sobre cómo respondió Xi a la propuesta.
Tres potencias fuera de la CPI
Estados Unidos, China y Rusia no reconocen la autoridad de la Corte Penal Internacional. El tribunal, con sede en La Haya, fue creado para juzgar crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio cuando los países no pueden o no quieren hacerlo.
La postura de Washington y Moscú ha sido más frontal. En cambio, China rechaza la jurisdicción de la corte sobre su territorio, pero ha apoyado algunas de sus acciones en otros conflictos, como Libia o Sudán.
La CPI emitió en 2023 una orden de arresto contra Vladímir Putin por presuntos crímenes de guerra en Ucrania. El tribunal acusa al presidente ruso de responsabilidad en la deportación ilegal de menores ucranianos.
Trump y su presión contra el tribunal
Trump ha aumentado la presión contra la CPI desde su regreso a la Casa Blanca. En febrero de 2025, firmó una orden ejecutiva para imponer sanciones a funcionarios del tribunal.
La medida respondió, en parte, a investigaciones y acciones de la corte relacionadas con Estados Unidos e Israel. La CPI condenó esas sanciones y pidió a sus Estados miembros defender la independencia del tribunal.
Entre los sancionados estuvo el fiscal Karim Khan. Reportes posteriores señalaron que las medidas afectaron cuentas bancarias, viajes y herramientas de trabajo de personal del tribunal.
Una señal sobre el orden internacional
La supuesta propuesta a Xi encaja con una línea más amplia de Trump: debilitar o confrontar instituciones internacionales que considera contrarias a los intereses de Estados Unidos.
La CPI no es el único blanco. Su Gobierno también ha cuestionado a la ONU, sus agencias y acuerdos multilaterales como el pacto climático de París.
Por ahora, la información depende del reporte del Financial Times y no ha sido confirmada públicamente por la Casa Blanca, China o Rusia.
Aun así, la sola posibilidad de una alianza entre Washington, Pekín y Moscú contra la CPI abre una pregunta mayor. No se trata solo de un tribunal. También está en juego el futuro de las instituciones creadas para investigar crímenes graves cuando los gobiernos poderosos no quieren rendir cuentas.