La Autoridad Metropolitana del Transporte y los sindicatos que representan a trabajadores del Long Island Rail Road alcanzaron un acuerdo laboral provisional para poner fin a una huelga de tres días que paralizó el servicio ferroviario entre Long Island y Nueva York.
La gobernadora Kathy Hochul anunció el acuerdo este lunes por la noche y lo describió como justo para los cinco sindicatos del LIRR, con aumentos salariales para los trabajadores y protección para pasajeros y contribuyentes.
El servicio se reanudará de forma gradual a partir del martes al mediodía. Según AP, se espera que el LIRR vuelva a operar plenamente para la hora pico de la tarde, aunque los detalles completos del contrato aún no han sido divulgados. El acuerdo debe ser ratificado por los trabajadores y aprobado por la junta de la MTA. (apnews.com)
La huelga comenzó a la medianoche del sábado, después de años de negociaciones fallidas entre la MTA y cinco sindicatos. El paro afectó a cientos de miles de pasajeros que dependen del tren para moverse entre Long Island y la ciudad de Nueva York.
Durante la suspensión, la MTA operó autobuses lanzadera limitados y pidió a los trabajadores no esenciales que hicieran teletrabajo. Aun así, muchos pasajeros enfrentaron demoras, viajes más largos y pocas alternativas prácticas.
El principal conflicto era salarial. Los sindicatos reclamaban aumentos que respondieran al alto costo de vida en la región, mientras la MTA advertía que un acuerdo demasiado costoso podía presionar sus finanzas y afectar a los usuarios.
Hochul sostuvo que el acuerdo no implicará aumentos adicionales de tarifas ni de impuestos. Gothamist reportó que el contrato tendrá pagos retroactivos y vigencia hasta julio de 2027, aunque los términos específicos todavía no se han publicado completamente. (gothamist.com)
La huelga fue la primera del LIRR desde 1994 y puso bajo presión a una de las redes ferroviarias más importantes del país. El sistema transporta a cientos de miles de pasajeros cada día y es clave para la economía regional.
Con el acuerdo provisional, el alivio para los usuarios será gradual. La MTA advirtió que el servicio no volverá de inmediato a la normalidad en la mañana del martes, porque se necesita tiempo para ubicar trenes y tripulaciones.
El cierre de la disputa evita una crisis más larga para Long Island y Nueva York. Pero el conflicto dejó claro algo que los pasajeros ya sabían: cuando el LIRR se detiene, toda la región lo siente.