El año 2026 marca un punto de inflexión para la cultura global. Personajes icónicos, obras literarias fundamentales y piezas clave del arte moderno entran oficialmente al dominio público 2026, lo que permitirá su uso libre en Estados Unidos sin necesidad de permisos ni pagos por derechos de autor. Así lo confirmó el Centro para el Estudio del Dominio Público, una iniciativa de la Facultad de Derecho de la Universidad de Duke.
Entre las incorporaciones más llamativas se encuentra Betty Boop, el célebre personaje animado diseñado por Grim Natwick en 1930. Su estética inconfundible y su influencia en la animación y la cultura pop la convierten en una de las figuras más esperadas por creadores, diseñadores y productores que ahora podrán reinterpretarla sin restricciones legales.
En el ámbito del arte, una de las obras más reconocidas del siglo XX, Composition with Red, Blue and Yellow de Piet Mondrian, también se suma al dominio público 2026. Este cuadro, emblema del neoplasticismo, ha sido una referencia constante en diseño gráfico, moda y arquitectura. A él se suma Tier-freundschaft (Animal Friendship) de Paul Klee, pieza representativa del expresionismo y del espíritu experimental de la Bauhaus.
La literatura no se queda atrás. A partir del 1 de enero de 2026, novelas y ensayos que marcaron generaciones podrán reproducirse y adaptarse libremente. Entre ellos destacan The Murder at the Vicarage de Agatha Christie, Civilization and Its Discontents de Sigmund Freud y Ash Wednesday de T.S. Eliot. Estas obras, publicadas en 1930, amplían el acceso a textos fundamentales del pensamiento y la ficción moderna.
En el terreno musical, el dominio público 2026 incluye canciones que han definido el cancionero estadounidense. Títulos como Dream a Little Dream of Me, I Got Rhythm y Body and Soul quedan disponibles para nuevas grabaciones, arreglos y usos creativos, lo que abre la puerta a reinterpretaciones contemporáneas sin barreras legales.
También se suman personajes como Pluto, el inseparable compañero de Mickey Mouse, y Blondie y Dagwood, protagonistas de la clásica tira cómica estadounidense. En el arte mural, destaca la liberación de Prometeo, de José Clemente Orozco, una obra monumental del muralismo mexicano ubicada en California.
La entrada de estas creaciones al dominio público no solo representa un hito legal, sino una oportunidad cultural. Permite que nuevas generaciones reimaginen, adapten y difundan obras que forman parte del patrimonio colectivo, reforzando la idea de que la cultura crece cuando se comparte.










