El presidente Donald Trump presentó un balance ambicioso en su discurso Estado Unión, el primero de su segundo mandato. Durante 107 minutos, la intervención más extensa registrada ante una sesión conjunta del Congreso, el mandatario defendió su gestión en inmigración, economía y política exterior, mientras desafiaba abiertamente al Legislativo y al Tribunal Supremo.
Trump afirmó que los cruces de inmigrantes indocumentados han cesado y que el tráfico de fentanilo ha disminuido. Además, sostuvo que la inflación ha bajado y que los ingresos familiares han aumentado. Sin embargo, encuestas recientes indican que una mayoría de estadounidenses desaprueba su manejo económico.
“Después de solo un año hemos alcanzado una transformación que no se ha visto nunca”, declaró ante un hemiciclo dividido. Legisladores republicanos lo ovacionaron en repetidas ocasiones. Por otra parte, los demócratas respondieron con abucheos en varios momentos de la noche.
Desafío al Congreso por los aranceles
Uno de los ejes del discurso Estado Unión fue la defensa de su política arancelaria. Trump criticó el fallo del Tribunal Supremo que anuló las tarifas impuestas bajo una ley de emergencia económica. Según la Corte, el presidente debía contar con aprobación del Congreso.
Lejos de ceder, el mandatario aseguró que la acción legislativa no será necesaria para mantener los aranceles globales del 10% anunciados esta semana. Asimismo, adelantó que podría elevarlos hasta el 15% utilizando una ley comercial de 1974.
Migración y tensiones políticas
El tono se endureció cuando habló de inmigración. Trump calificó la situación fronteriza como una invasión y afirmó que inmigrantes indocumentados participan en elecciones. Además, pidió modificar las leyes electorales para impedirlo, lo que generó fuertes reacciones demócratas.
La congresista Ilhan Omar lo acusó de haber provocado la muerte de ciudadanos durante redadas masivas en Mineápolis. Mientras tanto, Rashida Tlaib también expresó su rechazo desde el hemiciclo.
“Paz a través de la fuerza”
En política exterior, el discurso Estado Unión giró hacia la doctrina de “paz a través de la fuerza”. Trump presumió de ocho acuerdos de paz alcanzados en el último año. También destacó la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, a quien describió como un dictador fuera de la ley.
De este modo, aseguró que Venezuela es ahora un nuevo socio bajo la presidencia encargada de Delcy Rodríguez. Finalmente, reafirmó que Irán nunca tendrá un arma nuclear, aunque dijo preferir una solución diplomática en las conversaciones previstas en Ginebra.
El mensaje combinó exaltación patriótica con confrontación directa, reflejando la polarización política que atraviesa Washington.










