El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que España “se redimió por completo” después de que el Gobierno español aceptara una “importante solicitud de pago” en el marco de la OTAN, aunque no ofreció detalles sobre el monto, el concepto ni las condiciones del supuesto acuerdo.
Las declaraciones fueron realizadas a bordo del Air Force One, durante el vuelo de regreso a Washington tras la cumbre de la OTAN en Ankara. El comentario marcó un giro en el tono del mandatario, que horas antes había criticado duramente a España y había elevado la presión sobre el Gobierno de Pedro Sánchez.
“Tuve problemas con España, y aún los tengo, pero hoy España se redimió por completo”, dijo Trump, según reportes de prensa. También afirmó que España fue “muy generosa” y que aceptó una solicitud de pago importante. El presidente agregó que, de no haberlo hecho, Estados Unidos “ni siquiera” habría hablado con el país.
Trump no explicó a qué pago se refería. Hasta ahora, el principal desacuerdo entre Washington y Madrid gira en torno al gasto en defensa. Estados Unidos ha presionado a los aliados de la OTAN para avanzar hacia el objetivo de destinar el 5% del PIB a defensa y capacidades relacionadas, una meta que el Gobierno español considera innecesaria para cumplir sus compromisos militares.
España sostiene que puede responder a los requerimientos de la Alianza con una inversión menor, cercana al 2,1% del PIB. Esa posición ha generado irritación en Washington, especialmente en una cumbre donde el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pidió una senda creíble para elevar el esfuerzo militar de los aliados europeos y Canadá.
La tensión también se vio alimentada por la ofensiva estadounidense contra Irán. Trump acusó a España y a otros aliados de no respaldar plenamente sus acciones militares contra Teherán, aunque luego destacó que durante la cumbre hubo una “unidad tremenda” entre los países miembros.
El mandatario estadounidense había llegado a calificar a España como un problema dentro de la Alianza, pero su declaración posterior sugiere que hubo algún tipo de acercamiento o concesión durante las conversaciones de Ankara. A falta de detalles oficiales, la frase deja más preguntas que certezas.
El Gobierno español no confirmó de inmediato los términos de la supuesta solicitud aceptada. Fuentes del Ejecutivo han defendido en los últimos días que España mantiene su compromiso con la OTAN, pero que el gasto en defensa debe medirse también por capacidades reales, eficiencia y contribuciones concretas, no solo por porcentajes.
La cumbre de Ankara buscaba precisamente mostrar unidad y avance en materia de defensa. Rutte habló de una “OTAN 3.0” y defendió un reequilibrio de la seguridad transatlántica, con más responsabilidad financiera por parte de Europa y Canadá. Para Washington, ese cambio es clave para reducir la carga militar que históricamente ha asumido Estados Unidos.
El caso español se convirtió en uno de los focos políticos de la reunión. Por un lado, España intenta evitar una subida abrupta del gasto militar que pueda generar tensiones internas. Por otro, Trump utiliza el desacuerdo como ejemplo de lo que considera una falta de compromiso de algunos aliados.
La referencia a una “redención” de España muestra el estilo habitual del presidente estadounidense: presión pública, amenaza política y posterior elogio si considera que obtuvo una concesión. Pero sin detalles verificables sobre el pago, el alcance real del gesto español sigue siendo incierto.
Lo que sí queda claro es que la relación entre Madrid y Washington atraviesa un momento sensible dentro del marco de la OTAN. España sigue siendo aliada, pero enfrenta una presión creciente para justificar su nivel de gasto y su posición ante crisis internacionales como la de Irán.
Tras la cumbre, Trump suavizó el tono, pero no retiró del todo sus críticas. Dijo que aún mantiene problemas con España, aunque celebró el supuesto paso dado por el Gobierno de Sánchez. La pelota queda ahora en el lado español: aclarar qué se aceptó, qué implica para el presupuesto de defensa y si el gesto bastará para calmar a Washington.