El petróleo Brent bajaba este miércoles por la tarde alrededor de 1,5% y se cambiaba por debajo de los 77 dólares por barril, pese al aumento de tensión entre Estados Unidos e Irán tras el anuncio del presidente Donald Trump de que el alto el fuego entre ambos países había terminado.
A las 17:20 horas de Madrid, el Brent de referencia en Europa para entrega en septiembre caía 1,45% y cotizaba a 76,89 dólares. Durante la jornada, el crudo se movió entre un mínimo de 76,75 dólares y un máximo de 79,25 dólares, lo que confirma una sesión marcada por la volatilidad y el nerviosismo geopolítico.
El West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, también retrocedía. A esa misma hora bajaba 1,62% y se negociaba a 72,33 dólares. En cambio, el gas natural en el mercado europeo de Países Bajos avanzaba 1,43%, hasta 50,1 euros por megavatio hora.
El movimiento del petróleo resulta llamativo porque llega después de una fuerte subida en la víspera, cuando el Brent cerró con un avance de 5,2% tras las declaraciones de Trump sobre el fin del alto el fuego con Irán. Durante la madrugada, el barril llegó incluso a superar los 79 dólares, antes de perder fuerza a lo largo del día.
La atención del mercado está puesta en el golfo Pérsico y, especialmente, en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Por allí transita una parte clave del comercio global de crudo, gas natural licuado y otros derivados energéticos, por lo que cualquier amenaza a la navegación suele reflejarse de inmediato en los precios.
El analista de XTB Adrián Hostaled señaló que el conflicto se ha intensificado y que los inversores están preocupados por un posible cierre efectivo del estrecho de Ormuz. Una interrupción real en esa vía tendría impacto directo sobre el suministro mundial de petróleo y gas natural.
Estados Unidos ha atacado durante dos días objetivos en Irán, en operaciones que Washington asegura que buscaban imponer costos significativos por lo que considera violaciones iraníes del alto el fuego. Según la versión estadounidense, Teherán habría atacado tres buques que navegaban por Ormuz.
Irán respondió con ataques contra objetivos en bases estadounidenses en Kuwait y Baréin, elevando el riesgo de una escalada regional. Aun así, el mercado no mantuvo el impulso alcista inicial, posiblemente porque los operadores esperan señales más claras sobre si el tránsito por Ormuz sufrirá interrupciones directas y prolongadas.
Trump declaró terminado el alto el fuego y rechazó seguir negociando con Teherán, aunque posteriormente afirmó que Irán estaría interesada en alcanzar un acuerdo de paz. Esa mezcla de amenazas, ataques y mensajes contradictorios mantiene a los inversores en alerta.
El petróleo suele reaccionar con fuerza ante conflictos en Oriente Medio, pero también corrige cuando el mercado percibe que el suministro físico no se ha visto afectado de manera inmediata. Por eso, aunque el riesgo geopolítico sigue siendo alto, los precios pueden bajar si no hay evidencia de bloqueos sostenidos, caídas de producción o interrupciones logísticas importantes.
La sesión deja una señal clara: el mercado energético está operando con máxima sensibilidad. Cualquier nuevo ataque, declaración política o problema de navegación en Ormuz puede cambiar rápidamente la dirección de los precios.
Por ahora, el Brent se mantiene por debajo de 77 dólares, pero la tensión entre Estados Unidos e Irán impide hablar de estabilidad. El precio del petróleo sigue atrapado entre dos fuerzas: el temor a una crisis de suministro y la cautela de los inversores ante un conflicto que aún no ha provocado un corte sostenido del flujo energético global.