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Suiza deja de ser sorpresa y se convierte en amenaza real para Argentina

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Futbolistas de Suiza celebran su clasificación a cuartos de final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, tras eliminar a Colombia en octavos este martes. EFE/ BOB FRID

Suiza llegó al Mundial 2026 sin demasiado ruido y ahora está entre las ocho mejores selecciones del torneo. El equipo de Murat Yakin eliminó a Colombia en la tanda de penaltis, después de un empate 0-0 en 120 minutos, y alcanzó los cuartos de final por primera vez desde 1954, cuando fue anfitrión de la Copa del Mundo.

La clasificación no fue vistosa, pero sí contundente en el mensaje. Suiza demostró que puede resistir, competir y tumbar a rivales con mayor cartel sin necesidad de dominar los titulares. Ante una Colombia que llegaba invicta y con grandes expectativas, el conjunto helvético sostuvo el partido con orden, paciencia y sangre fría desde los once pasos.

Ruben Vargas fue el encargado de convertir el penalti decisivo para sellar el 4-3 en la definición. Su remate puso fin a una espera de 72 años y confirmó que esta selección ya no puede ser tratada como un equipo de paso. Puede no tener el brillo ofensivo de otros candidatos, pero tiene estructura, disciplina y una capacidad competitiva que la vuelve incómoda para cualquiera.

El camino suizo no ha sido sencillo. En la fase de grupos, comenzó con un empate 1-1 ante Catar, luego goleó 4-1 a Bosnia-Herzegovina y venció 2-1 a Canadá. Después, superó la ronda previa a los octavos y terminó sacando del torneo a Colombia en una eliminatoria cerrada, de esas que suelen definir el carácter de un equipo.

La gran fortaleza de Suiza está en su identidad colectiva. Murat Yakin ha construido un bloque difícil de romper, con futbolistas experimentados y otros que aportan energía en momentos clave. No es una selección que dependa de una sola figura, sino de un sistema que entiende cuándo presionar, cuándo esperar y cuándo llevar el partido al terreno que más le conviene.

Ese perfil será clave contra Argentina. La campeona del mundo llega a cuartos después de sufrir más de lo esperado ante Cabo Verde y de remontar dramáticamente contra Egipto. Lionel Messi sigue siendo el gran motor emocional y futbolístico del equipo, pero la Albiceleste ha mostrado grietas que Suiza intentará explotar.

El cruce del sábado en Kansas City tendrá un favorito claro en los pronósticos, pero Suiza ya demostró que eso no le pesa. Contra Colombia tampoco era la favorita y terminó imponiéndose. Su ventaja está en la calma: no necesita gustar, solo competir mejor que el rival en los momentos decisivos.

La experiencia también juega a su favor. Jugadores como Granit Xhaka, Ricardo Rodríguez, Djibril Sow y Vargas conocen bien los escenarios de alta presión. Varios de ellos han jugado en grandes ligas europeas y saben manejar partidos cerrados, especialmente cuando el rival carga con más obligación histórica.

La eliminación de Colombia también dejó otra señal importante: Suiza sabe sufrir sin desordenarse. No se desesperó por no marcar, no perdió concentración en la prórroga y llegó a los penaltis con la convicción de un equipo que confía en su plan. Esa mentalidad puede ser peligrosa para una Argentina que viene de caminar sobre el borde del abismo.

Para Yakin, el reto será sostener el equilibrio sin renunciar a golpear. Argentina tendrá más posesión y más nombres propios, pero Suiza puede hacer daño si encuentra espacios, si obliga a la campeona a jugar incómoda y si logra alargar el partido hasta convertirlo en una prueba de nervios.

El fútbol suizo busca ahora superar una frontera histórica. Llegar a semifinales sería una hazaña inédita en la era moderna para una selección que, poco a poco, ha dejado de ser vista como gris o previsible. Suiza no grita, pero avanza.

Argentina tendrá enfrente a un rival silencioso, serio y cada vez más peligroso. Después de eliminar a Colombia, Suiza ya no puede esconderse bajo la etiqueta de sorpresa. Es una amenaza real. Y si Messi y compañía no ajustan rápido, puede convertirse en el próximo golpe grande del Mundial.

El Especialito

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