Las medidas antimigratorias de Donald Trump se endurecieron este jueves tras confirmarse la muerte de Sarah Beckstrom, una joven integrante de la Guardia Nacional atacada en un tiroteo cerca de una estación de metro en Washington. El propio presidente estadounidense anunció el fallecimiento durante una llamada con miembros de las Fuerzas Armadas, donde volvió a culpar a la inmigración y a las políticas de su predecesor, Joe Biden, por el ingreso del sospechoso.
Beckstrom, de 20 años y originaria de Virginia Occidental, murió un día después de que un hombre identificado como Rahmanullah Lakanwal, ciudadano afgano de 29 años, abriera fuego contra dos agentes de la Guardia Nacional. El otro herido, Andrew Wolfe, de 24 años, permanece en estado crítico. Trump calificó al atacante como “un monstruo salvaje”.
Horas antes del anuncio, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) había informado la suspensión inmediata de solicitudes de inmigración de ciudadanos afganos y una revisión rigurosa de las green cards de inmigrantes de 19 nacionalidades consideradas “países de preocupación”, entre ellos Afganistán, Cuba, Venezuela, Haití, Sudán y Somalia.
Durante su mensaje por el Día de Acción de Gracias, Trump cargó de nuevo contra la inmigración, a la que describió como “la principal causa de disfunción social del país”. En un texto publicado en su red Truth Social, aseguró que Estados Unidos es víctima de “liderazgos estúpidos” que permitieron un ingreso masivo de extranjeros.
Afirmó que en el país viven 53 millones de personas extranjeras, “la mayoría recibiendo asistencia social, provenientes de países en crisis o vinculadas a pandillas y cárteles”, una afirmación que no presentó con datos oficiales. También sostuvo que un migrante con ingresos de 30.000 dólares podría recibir “aproximadamente 50.000 dólares en beneficios”.
Trump insistió en que la llegada de refugiados ha provocado “escuelas fallidas, alta criminalidad, deterioro urbano y hospitales saturados”. Particularmente, acusó a migrantes somalíes de “tomar control” del estado de Minnesota y criticó duramente al gobernador Tim Walz y a la congresista Ilhan Omar.
El presidente vinculó nuevamente el ataque en Washington con las políticas migratorias del Gobierno anterior y aseguró que redoblará esfuerzos para “controlar completamente quién entra y quién se queda en el país”. Reiteró que para él “la mayoría no debería estar aquí”.
Las measures antimigratorias de Donald Trump han sido el centro del debate desde el ataque armado, ocurrido a pocos metros de la Casa Blanca. El caso también revitalizó discusiones sobre seguridad, revisión de antecedentes y la operación que permitió el ingreso de Lakanwal en 2021 bajo el programa de apoyo a afganos tras la retirada militar de EE.UU.
Trump agradeció a las tropas desplegadas en la capital como parte de la estrategia de seguridad nacional y aseguró que su misión será reforzada. El ataque, ocurrido en vísperas del Día de Acción de Gracias, ha intensificado el ambiente político y la respuesta federal.
En un clima de creciente preocupación, las medidas antimigratorias de Donald Trump continúan ampliándose mientras se actualiza la investigación sobre el tiroteo y el estado de salud del segundo agente herido.











