El atleta keniano Albert Korir, una de las figuras más constantes del maratón internacional en los últimos años, fue suspendido provisionalmente tras dar positivo por el uso de una sustancia prohibida, según confirmó la Unidad de Integridad del Atletismo.
La sanción fue comunicada por la AIU, el organismo independiente creado por World Athletics para supervisar la integridad del atletismo mundial, tanto en asuntos de dopaje como en otros relacionados con la ética deportiva. Hasta el momento, la entidad no ha revelado el nombre de la sustancia detectada ni mayores detalles sobre el procedimiento, que continúa en fase de investigación.
El caso de Albert Korir dopaje sacude al mundo del atletismo, especialmente al circuito de maratones, donde el corredor keniano se había consolidado como uno de los especialistas más regulares. Korir alcanzó su mayor reconocimiento internacional al proclamarse campeón del Maratón de Nueva York en 2021, una de las pruebas más prestigiosas del calendario mundial.
Además de ese triunfo, el fondista había logrado subir al podio en las tres ediciones más recientes de la misma carrera, acumulando un total de cuatro podios en Nueva York, un registro que lo situaba entre los atletas más fiables en recorridos urbanos de alto nivel competitivo.
La suspensión provisional implica que Korir no podrá competir mientras se esclarece el caso y se completa el proceso disciplinario. En función de los resultados finales y de una eventual apelación, el atleta podría enfrentarse a una sanción de mayor duración, conforme al reglamento antidopaje vigente.
Este episodio se suma a una larga lista de casos que han afectado al atletismo de Kenia, país históricamente dominante en las pruebas de fondo y fondo largo, pero que en los últimos años ha quedado bajo un intenso escrutinio internacional. De acuerdo con los datos más recientes de la AIU, Kenia lidera el número de atletas suspendidos por dopaje, con 140 corredores sancionados de un total global de 683.
Las autoridades deportivas internacionales han advertido en repetidas ocasiones sobre la necesidad de reforzar los controles, los programas educativos y las medidas de prevención en el país africano, con el objetivo de proteger la credibilidad del deporte.
Mientras tanto, el futuro competitivo de Albert Korir queda en suspenso. Su caso representa un nuevo golpe para la reputación del atletismo keniano y reabre el debate sobre la lucha contra el dopaje en las grandes pruebas de resistencia.










