Los fósiles peces óseos más antiguos conocidos han sido identificados por un equipo científico chino. El hallazgo permite entender mejor las primeras etapas de la evolución de estos vertebrados.
Hasta ahora, la información sobre el origen de los osteíctios, conocidos como peces óseos, era limitada. La razón principal era la escasez de fósiles primitivos completos.
La investigación aparece en la portada de la revista Nature. Además, fue liderada por científicos del Instituto de Paleontología Vertebrada y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias.
Según los investigadores, el descubrimiento llena un vacío importante en la historia evolutiva de los vertebrados.
Nuevos fósiles revelan rasgos clave
El equipo, que incluye a los científicos Min Zhu, Jing Lu y You-an Zhu, publicó dos artículos científicos con los resultados.
Cada estudio describe una especie primitiva distinta de pez óseo.
Los peces óseos forman el tronco principal del árbol evolutivo de los vertebrados. Sus dos linajes actuales son los peces con aletas radiadas y los peces con aletas lobuladas.
Los peces con aletas radiadas incluyen más de 30.000 especies modernas. En cambio, un linaje de peces con aletas lobuladas colonizó la tierra durante el Devónico. De ese proceso surgieron todos los tetrápodos, incluidos los seres humanos.
Sin embargo, los fósiles anteriores al Devónico son escasos. Muchos de los ejemplares encontrados están fragmentados o incompletos.
Los nuevos fósiles peces óseos descubiertos en el suroeste de China ayudan a reconstruir esos primeros pasos evolutivos.
El fósil completo más antiguo
En el primer artículo, los investigadores describen un esqueleto casi completo de pez óseo.
El fósil procede de un yacimiento cercano a Chongqing y data del Silúrico temprano, hace unos 436 millones de años.
El ejemplar pertenece a la especie Eosteus chongqingensis.
Según los científicos, se trata del fósil completo más antiguo de pez óseo encontrado hasta ahora en el mundo.
El animal medía apenas tres centímetros de longitud. Sin embargo, el fósil conserva prácticamente todo el cuerpo, desde la cabeza hasta la cola.
Este pequeño pez presenta una mezcla de características primitivas y evolucionadas.
Por ejemplo, su cuerpo aerodinámico, su única aleta dorsal y sus escamas especiales se parecen a los primeros peces con aletas radiadas.
No obstante, carece de las estructuras óseas típicas de las aletas presentes en los peces óseos modernos.
El hallazgo sugiere que las características básicas de los peces óseos aparecieron mucho antes de lo que se pensaba.
Un vertebrado gigante para su época
El segundo estudio se centra en Megamastax amblyodus.
Los fósiles de esta especie fueron encontrados en la provincia china de Yunnan y datan de hace unos 423 millones de años, durante el Silúrico superior.
Este pez superaba el metro de longitud, por lo que era el vertebrado más grande de su tiempo.
Gracias a tomografía computada de alta resolución, los científicos lograron reconstruir su anatomía craneal completa.
También pudieron analizar su dentición y resolver un enigma científico que llevaba medio siglo sin respuesta sobre el origen de sus placas dentales.
Un paso clave para entender la evolución
Los análisis filogenéticos situaron a ambas especies en el grupo troncal de los peces óseos.
Esto representa la condición primitiva anterior a la separación evolutiva entre los peces con aletas radiadas y los peces con aletas lobuladas.
En conjunto, los descubrimientos ayudan a comprender mejor las transformaciones que dieron origen al linaje de los osteíctios.
Además, los investigadores consideran que los hallazgos refuerzan la idea de que el sur de China fue una región clave en la evolución temprana de los vertebrados.










