La directora de Camp Mystic, Mary Liz Eastland, declaró este martes ante un tribunal de Texas que las condiciones durante la madrugada del 4 de julio dificultaron la evacuación y asistencia a los campistas durante las inundaciones que dejaron 27 víctimas.
Durante la audiencia, explicó los obstáculos enfrentados cuando el río Guadalupe se desbordó de forma repentina. El aumento del nivel del agua sorprendió a quienes se encontraban en el campamento, ubicado en la región de Hill Country.
Un día antes, su esposo, Edward Eastland, también compareció ante la corte. En su testimonio, reconoció que no vio las alertas meteorológicas emitidas previamente, pese a que advertían sobre posibles inundaciones.
Además, admitió que el campamento no contaba con un plan de evacuación detallado por escrito. Tampoco se utilizaron los altavoces del recinto para alertar a los campistas y al personal en medio de la emergencia.
Según explicó, la orden de evacuación fue dada alrededor de las 3:00 de la madrugada por Richard Eastland, copropietario del campamento, quien falleció durante las inundaciones.
Datos presentados en la audiencia indican que el nivel del río subió de aproximadamente 10 pies a más de 37 pies en menos de dos horas, antes de que el medidor dejara de funcionar.
Horas antes, Richard Eastland había advertido por radio sobre la lluvia y pidió retirar equipo del río. Sin embargo, la evacuación se produjo poco después, cuando la situación ya era crítica.
El abogado de las familias, Brad Beckworth, sostuvo que tanto el Servicio Meteorológico Nacional como las autoridades estatales habían emitido alertas con antelación suficiente.
Por su parte, la defensa argumentó que la magnitud de la crecida era imprevisible. También cuestionó la efectividad de algunas alertas, al señalar que su alcance geográfico era demasiado amplio.
Las inundaciones ocurrieron en la madrugada del 4 de julio del año pasado y afectaron campamentos de verano y comunidades cercanas. La rápida acumulación de lluvia en la zona provocó una crecida repentina que arrastró estructuras y vehículos.
El desastre dejó 27 muertos en Camp Mystic, incluidos campistas y consejeros. Tras la tragedia, se presentaron demandas civiles que buscan determinar si hubo negligencia en las medidas de prevención y respuesta.










