Fox Corporation dio un golpe de alto impacto en la industria de los medios al anunciar un acuerdo definitivo para adquirir Roku por 22.000 millones de dólares. La operación, una de las más relevantes del año en el sector del entretenimiento y la tecnología, busca darle a Fox una posición mucho más fuerte en el negocio del streaming, la televisión conectada y la publicidad digital.
El acuerdo ya fue aprobado por unanimidad por los consejos de administración de ambas compañías. Según los términos anunciados, la transacción valora cada acción de Roku en 160 dólares. Fox pagará 96 dólares en efectivo y 0,9693 acciones clase A por cada título de la plataforma.
La compra refleja una apuesta clara: Fox quiere unir su fuerza en deportes, noticias y entretenimiento con uno de los ecosistemas de televisión conectada más extendidos del mercado. Roku llega a cerca de 100 millones de hogares en todo el mundo, una escala que puede cambiar la manera en que Fox distribuye contenido y vende publicidad.
Tras el cierre de la operación, los actuales accionistas de Fox poseerán aproximadamente el 73 % de la empresa combinada. Los accionistas de Roku tendrán cerca del 27 %. Además, Anthony Wood, fundador y director ejecutivo de Roku, mantendrá un papel en la nueva compañía y se integrará a la junta directiva de Fox.
Lachlan K. Murdoch, presidente ejecutivo de Fox, calificó el acuerdo como un “momento decisivo” para la corporación. También lo presentó como una extensión natural de la estrategia que la empresa ha seguido desde 2019, cuando reorientó su negocio hacia las noticias y los deportes en vivo.
La adquisición también tiene una lectura publicitaria. Al sumar la tecnología y los datos de Roku, Fox podría mejorar su capacidad para llegar a audiencias específicas en un mercado donde la televisión tradicional pierde terreno frente al consumo bajo demanda. En ese contexto, la televisión conectada se ha convertido en uno de los espacios más buscados por anunciantes.
Para Roku, la fusión representa una oportunidad de crecer con mayor rapidez en un sector cada vez más competitivo. Wood señaló que la unión permitirá innovar de manera más agresiva para espectadores y anunciantes.
La empresa combinada se perfila como el tercer actor más grande de la televisión en Estados Unidos por cuota de pantalla. Sin embargo, el acuerdo todavía deberá superar los procesos regulatorios correspondientes antes de concretarse. Si avanza como está previsto, marcará una nueva etapa en la batalla por controlar no solo el contenido, sino también las plataformas desde donde millones de personas lo consumen.