En The Sheep Detectives, el crimen no solo se investiga con pistas, sospechosos y silencios incómodos. También se sigue con lana, instinto y un rebaño que parece saber más de lo que muchos humanos quieren admitir. La película, protagonizada por Hugh Jackman, llega a la gran pantalla con una premisa tan extraña como atractiva: ¿qué pasaría si unas ovejas pudieran ayudar a resolver un asesinato?
El suspense, basado en la novela Las ovejas de Glennkill, de Leonie Swann, propone una historia policial con humor, ternura y una pregunta de fondo sobre la justicia. En el centro está la muerte repentina y misteriosa de George Hardy, interpretado por Jackman, un pastor de ovejas en el pintoresco pueblo de Denbook.
El encargado de investigar el caso es Tim Derry, interpretado por Nicholas Braun, conocido por su trabajo en Succession. Tim es el único policía del pueblo, pero no llega al caso con demasiada confianza. Según le contó Braun a EFE, su personaje empieza la historia con casi nadie creyendo en él, ni siquiera él mismo.
“Él quería que fuese una muerte por un ataque al corazón y no un asesinato”, explicó el actor. Sin embargo, el caso empieza a tomar otro rumbo cuando el rebaño del pastor parece dispuesto a colaborar, a su manera, para revelar la verdad.
The Sheep Detectives y el valor de sentirse visto
Más allá del misterio, The Sheep Detectives explora la necesidad de pertenecer. Para Braun, una de las ideas centrales de la película es que a veces basta con que una persona crea en alguien para que todo cambie.
“Hay una lección en que, a veces, todo lo que se necesita es que una persona crea en ti”, dijo el actor a EFE. Esa mirada atraviesa el camino de Tim, un hombre menospreciado que empieza a descubrir su propio valor mientras intenta resolver un crimen que nadie esperaba.
La trama se complica con la llegada de Rebecca Hampstead, interpretada por Molly Gordon. Ella es la hija casi desconocida de George y su aparición despierta sospechas inmediatas. Rebecca está de luto, pero también parece guardar secretos.
“Está de luto por la muerte de su padre, pero tampoco está revelando sus secretos; claramente está ocultando algo”, explicó Gordon a EFE.
Una película donde los humanos no mandan del todo
Uno de los giros más curiosos de la cinta es que las ovejas no son simples adornos de campo. En esta historia tienen peso, presencia y hasta cierta autoridad narrativa. Gordon aseguró que ese fue uno de los elementos que más la atrajo del proyecto.
“Estaba emocionada por una película donde los humanos no son los personajes principales”, contó la actriz. Para ella, el reparto humano trabaja casi al servicio de los animales, lo que le da a la película una energía poco común dentro del género policial.
Julia Louis-Dreyfus presta su voz a Lily, la oveja que lidera al grupo. Según dijo a EFE, no intentó hacer que el personaje sonara como una oveja, sino como alguien honesto. Esa decisión parece clave para que el elemento fantástico no rompa la emoción de la historia.
Aunque el punto de partida pueda sonar absurdo, la película no se queda solo en la rareza. También habla del duelo, de la pérdida y de la dificultad de seguir adelante cuando una muerte deja demasiadas preguntas abiertas.
Gordon lo resumió como una historia con espacio para distintos públicos. “Es un misterio de asesinato, pero también tiene mucha profundidad y habla de lo difícil que es estar vivo”, señaló.
Con humor, misterio y un rebaño que roba escena, The Sheep Detectives busca algo más que resolver un crimen. Quiere recordar que incluso en los lugares más inesperados puede aparecer una mirada capaz de cambiarlo todo.