El director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, Jay Bhattacharya, pidió calma este domingo ante la atención generada por el brote de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius. Su mensaje fue directo: el hantavirus no es COVID y no se espera que provoque un brote de ese tipo.
“Hemos estado comunicándonos durante la última semana a medida que la atención de la prensa ha aumentado”, dijo Bhattacharya en una entrevista con CNN. El funcionario insistió en que la situación requiere vigilancia sanitaria, pero no pánico.
La aclaración llega después de que el crucero MV Hondius desembarcara en las Islas Canarias, donde las autoridades españolas y la Organización Mundial de la Salud coordinaron un operativo internacional para repatriar pasajeros y mantener medidas de seguimiento.
CDC insiste: hantavirus no es COVID
La comparación con la pandemia de COVID-19 ha aumentado la preocupación pública, pero los expertos señalan diferencias importantes. El hantavirus no se propaga con la misma facilidad que el coronavirus. Por lo general, se transmite por contacto con roedores infectados, especialmente a través de orina, saliva o excrementos contaminados.
En este caso, la variante identificada es el virus Andes, una cepa que puede transmitirse entre personas en circunstancias limitadas. Aun así, las autoridades sanitarias han explicado que ese contagio suele requerir contacto cercano y prolongado.
Por eso, Bhattacharya subrayó que el hantavirus no es COVID. La respuesta sanitaria se centra en identificar contactos, evaluar riesgos, vigilar síntomas y aplicar cuarentenas cuando sea necesario.
Repatriación de pasajeros estadounidenses
A bordo del MV Hondius viajaban 17 estadounidenses, que serán repatriados a Estados Unidos en un vuelo médico del Gobierno. Según los CDC, el avión aterrizará en la Base de la Fuerza Aérea Offutt, en Omaha, Nebraska.
Desde allí, los pasajeros serán trasladados al Centro Nacional de Cuarentena de la Universidad de Nebraska en Omaha, uno de los centros especializados más avanzados del país. Allí recibirán evaluación médica y seguimiento según su nivel de exposición.
Los CDC también desplegaron un equipo de epidemiólogos y profesionales médicos en Tenerife. Su tarea será evaluar el riesgo de cada pasajero estadounidense antes del traslado. Otro equipo estará en Nebraska para hacer una segunda evaluación al llegar.
AP informó que uno de los pasajeros estadounidenses evacuados dio positivo al hantavirus, aunque se mantiene sin síntomas. Otra pasajera francesa también dio positivo y fue trasladada a un hospital especializado en Francia.
Qué se sabe del brote en el MV Hondius
El MV Hondius partió el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, con destino a Cabo Verde. Durante la travesía se detectó un brote de hantavirus que causó la muerte de tres personas. Según la OMS, hasta el sábado se habían confirmado seis casos.
El barco llegó a Tenerife con pasajeros y tripulantes de 23 nacionalidades. Entre los grupos más numerosos estaban ciudadanos filipinos, británicos, estadounidenses y españoles, de acuerdo con la operadora Oceanwide Expeditions.
Las autoridades han señalado que el riesgo para la población general sigue siendo bajo. Sin embargo, el caso se mantiene bajo investigación por el periodo de incubación del virus y por la posibilidad limitada de transmisión entre personas cuando se trata del virus Andes.
Vigilancia, no alarma
El operativo en Canarias y Nebraska no significa que exista una amenaza generalizada. Significa que las autoridades están aplicando protocolos de salud pública para reducir riesgos y dar seguimiento a quienes pudieron estar expuestos.
La OMS ha recomendado monitoreo diario para los pasajeros repatriados. En algunos países, los viajeros deberán cumplir cuarentena o aislamiento preventivo, según el nivel de exposición y las reglas sanitarias locales.
La información disponible hasta ahora apunta a un brote serio, pero contenido. Es importante no minimizarlo, porque ya ha causado muertes y requiere atención médica especializada. Pero también es clave no exagerarlo ni compararlo automáticamente con una pandemia.
El mensaje de los CDC busca precisamente ese equilibrio. El hantavirus no es COVID, no se transmite igual y no representa el mismo riesgo para la población general. La prioridad ahora es seguir los datos, evitar rumores y permitir que los equipos médicos completen el monitoreo de los pasajeros.