El Departamento de Guerra de Estados Unidos publicó una nueva tanda de documentos desclasificados sobre Fenómenos Anómalos No Identificados, conocidos como UAP por sus siglas en inglés.
La serie incluye siete archivos de texto, video y audio. Su publicación llega después de una primera entrega, realizada el 8 de mayo, que contenía 162 documentos relacionados con avistamientos de ovnis y posibles encuentros con fenómenos no explicados.
El Gobierno de Donald Trump ha presentado esta iniciativa como parte de un esfuerzo de transparencia. Sin embargo, críticos señalan que muchos de los archivos no ofrecen pruebas nuevas sobre vida extraterrestre y podrían servir como distracción política.
Astronautas del Apolo 12 y luces extrañas
Uno de los documentos publicados incluye una entrevista médica con los tres astronautas de la misión Apolo 12: Charles Conrad, Richard Gordon y Alan Bean.
La misión, realizada en noviembre de 1969, fue la segunda en llevar seres humanos a la Luna.
Según el archivo, los astronautas reportaron haber visto “destellos de luz” o “estelas luminosas” mientras estaban en la oscuridad e intentaban dormir.
La NASA concluyó después que esos fenómenos probablemente estaban relacionados con la visión de los astronautas y la exposición a rayos cósmicos, no con objetos externos.
Un reporte de la CIA en la antigua URSS
La nueva tanda también incluye un informe de inteligencia de la CIA sobre un incidente ocurrido en la Unión Soviética en 1973.
El documento describe cómo un operativo observó un objeto aéreo no identificado, luminoso y de color verde brillante. Según el reporte, alrededor del fenómeno aparecieron círculos concéntricos durante varios minutos antes de que desapareciera.
El archivo no confirma el origen del objeto. Solo registra el testimonio y la descripción del incidente.
Avistamientos cerca de una base nuclear
Otro expediente, de 116 páginas, está vinculado al Programa de Armas Especiales de las Fuerzas Armadas y a la Fuerza Aérea.
El documento reúne reportes de avistamientos ocurridos entre 1948 y 1950 cerca de la base de Sandia, en Nuevo México. Esa instalación fue clave para el desarrollo de armas nucleares estadounidenses después de la Segunda Guerra Mundial.
El archivo menciona 209 reportes de “orbes verdes”, “discos” y “bolas de fuego” vistos en las proximidades de la base militar.
Según el Pentágono, algunos testigos dijeron haber observado fenómenos que realizaban maniobras, desaparecían, se perdían de vista o explotaban.
Interés masivo y dudas públicas
El Departamento de Guerra aseguró que el sitio donde se alojan los documentos desclasificados ha recibido más de 1.000 millones de visitas desde el 8 de mayo.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, dijo que esas cifras muestran el enorme interés público en el tema y en el esfuerzo de transparencia impulsado por la Administración Trump.
Aun así, el contenido de los archivos mantiene abierto el debate. Para quienes siguen el fenómeno ovni, la publicación ofrece material histórico valioso. Para los críticos, los documentos no prueban la existencia de vida extraterrestre ni cambian lo que ya se sabía.
La discusión seguirá. Los archivos muestran que pilotos, astronautas, militares y agencias de inteligencia han registrado fenómenos difíciles de explicar durante décadas. Pero una cosa es admitir que hay observaciones sin respuesta clara. Otra muy distinta es afirmar que esas observaciones prueban visitas extraterrestres.
Por ahora, los nuevos documentos amplían el archivo público sobre UAP. También confirman algo menos espectacular, pero importante: el Gobierno estadounidense sabe que el interés por los ovnis sigue siendo enorme, incluso cuando las respuestas todavía no son definitivas.