Jude Bellingham volvió a cargar a Inglaterra en una noche llena de tensión, polémica y drama mundialista. El mediocampista marcó los dos goles del triunfo 2-1 ante Noruega en tiempo extra y clasificó a los ingleses a las semifinales del Mundial 2026.
El partido, disputado el sábado 11 de julio en el Miami Stadium, tuvo todos los ingredientes de una eliminatoria grande. Noruega golpeó primero, Inglaterra reaccionó justo antes del descanso y el VAR terminó metido en el centro de la discusión.
Noruega sorprendió primero
Noruega se adelantó en el minuto 36 con un gol de Andreas Schjelderup. La jugada nació por la banda izquierda y terminó con un envío extraño que superó a Jordan Pickford. Fue un golpe inesperado para Inglaterra, que había tenido más posesión, pero poca claridad en los últimos metros.
El equipo noruego defendió con orden y obligó a los ingleses a jugar lejos del área. Durante buena parte del primer tiempo, Inglaterra tuvo la pelota, aunque sin generar el peligro que se esperaba de una selección con tantas figuras.
El empate llegó con polémica
Cuando parecía que Noruega se iba al descanso con ventaja, apareció Bellingham. En el 45+2, el jugador inglés recibió una pelota de Anthony Gordon, se abrió paso entre defensores y definió para el 1-1.
El gol encendió la discusión. En la jugada previa, el balón pareció tocar un cable de la cámara aérea, lo que para Noruega debió detener la acción. La protesta no cambió la decisión, y el empate subió al marcador.
La polémica aumentó en el minuto 55. Torbjørn Heggem creyó haber puesto el 2-1 para Noruega tras un tiro de esquina. Sin embargo, el VAR anuló el gol por una falta previa de Erling Haaland sobre Elliot Anderson.
Bellingham decidió en la prórroga
El tiempo reglamentario terminó 1-1 y el partido se fue al alargue. Allí, Inglaterra encontró el golpe definitivo apenas comenzada la prórroga.
En el minuto 93, Morgan Rogers sacó un remate que el portero Orjan Nyland no pudo controlar. El rebote quedó servido y Bellingham apareció con instinto de goleador para marcar el 2-1.
Fue su segundo tanto de la noche y el quinto en el torneo. Más importante aún, fue el gol que mantuvo vivo el sueño inglés.
Inglaterra sigue, Noruega se despide con orgullo
Noruega peleó hasta el final y dejó una imagen enorme. Llegó a cuartos por primera vez en su historia mundialista y estuvo cerca de eliminar a una de las favoritas. La derrota duele, sobre todo por las jugadas polémicas, pero su recorrido queda como una de las grandes historias del torneo.
Inglaterra, en cambio, sigue adelante. No jugó su partido más limpio ni el más cómodo, pero sobrevivió. En estas instancias, eso también cuenta.
La semifinal espera. Y si algo quedó claro en Miami, es que Bellingham ya no solo acompaña el destino de Inglaterra. Muchas veces, lo decide.