Chesley “Sully” Sullenberger III, el piloto que se convirtió en héroe nacional tras el llamado Milagro en el Hudson, reveló que fue diagnosticado con Alzheimer en etapa temprana. El anuncio lo hizo en una entrevista con People, donde explicó que recibió el diagnóstico en agosto de 2025, después de notar cambios en su memoria.
El capitán Sully, de 75 años, dijo que siempre había tenido una memoria notable. Por eso, comenzó a preocuparse cuando empezó a olvidar nombres, repetir historias recientes o tener problemas para dormir. “Hace poco me enteré de que me han diagnosticado la enfermedad de Alzheimer”, contó a la revista.
El piloto aclaró que se encuentra en una etapa inicial de la enfermedad. Aun así, decidió hablar públicamente para ayudar a otras personas y familias que atraviesan una situación similar.
Un héroe de Nueva York
Sullenberger quedó marcado en la historia el 15 de enero de 2009. Ese día pilotaba el vuelo 1549 de US Airways, que había despegado del aeropuerto LaGuardia, en Nueva York. Poco después, el avión chocó contra una bandada de gansos y perdió potencia en los motores.
Con una calma extraordinaria, Sully tomó una decisión que parecía imposible: amerizar en el río Hudson. La maniobra salvó la vida de las 155 personas a bordo, entre pasajeros y tripulación.
El episodio fue conocido como el Milagro en el Hudson. Años después, inspiró la película “Sully”, estrenada en 2016, dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Tom Hanks.
Una vida dedicada al servicio
En su entrevista, Sullenberger repasó una carrera marcada por la responsabilidad pública. Sirvió en la Fuerza Aérea, trabajó como piloto comercial, investigador de accidentes y embajador de Estados Unidos ante la Organización de Aviación Civil Internacional.
También usó la notoriedad que le dio el Milagro en el Hudson para promover mejores estándares de seguridad aérea. Defendió más formación para pilotos, tiempos adecuados de descanso y reglas para garantizar que siempre haya dos personas capacitadas en cabina.
Ahora, dice, su nueva etapa lo obliga a replantearse qué significa servir a los demás. Su respuesta sigue siendo la misma: alzar la voz.
Hablar para romper el silencio
Sullenberger dijo que espera que su testimonio ayude a otras familias que viven el Alzheimer en silencio. La enfermedad afecta la memoria, el pensamiento y otras habilidades cognitivas. Aunque no tiene cura, un diagnóstico temprano puede permitir mejor planificación, apoyo médico y acompañamiento familiar.
El capitán Sully vive en la Bahía de San Francisco junto a su esposa, Lorrie. También disfruta de sus dos hijas y su nieta. Según People, mantiene una actitud optimista y no quiere que el diagnóstico apague su entusiasmo por el futuro.
En septiembre, será incluido en el Salón Nacional de la Fama de la Aviación, otro reconocimiento para una vida ya inscrita en la historia.
Su nueva batalla es distinta. No ocurre en una cabina ni frente a un río helado. Pero vuelve a exigir algo que Sully conoce bien: serenidad, honestidad y la decisión de no enfrentar una crisis en silencio.