En Irlanda, este pan no nació para ser tendencia ni para presumir técnica. Nació para resolverse rápido. Sin levadura, sin tiempos largos de reposo, sin complicaciones. El pan de soda irlandés es directo: se mezcla, se forma y se hornea.
Por eso es ideal prepararlo este fin de semana. Te da tiempo de disfrutar el proceso y llegar a la celebración de San Patricio con algo hecho en casa, todavía tibio, con la corteza crujiente y la miga densa.
Ingredientes
- 4 tazas de harina de trigo
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 2 cucharadas de mantequilla fría en cubos
- 1 ¾ tazas de suero de leche
Opcional tradicional:
- ½ taza de pasas
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C.
- Mezcla en un recipiente amplio la harina, la sal, el azúcar y el bicarbonato.
- Incorpora la mantequilla fría desmenuzándola con los dedos hasta lograr una textura arenosa.
- Añade el suero de leche poco a poco y mezcla hasta formar una masa húmeda. No la trabajes en exceso.
- Forma una bola y colócala sobre una bandeja ligeramente enharinada.
- Haz un corte profundo en forma de cruz en la parte superior. Esto ayuda a que el pan se abra correctamente durante el horneado.
- Hornea entre 35 y 45 minutos, hasta que esté dorado y al golpear la base suene hueco.
La corteza es firme, el interior compacto y ligeramente ácido. Se sirve tibio, con mantequilla que se derrite al instante o acompañado de un guiso sustancioso.
Es un pan sencillo, pero no simple. Y hacerlo en casa, justo antes de la celebración, le da otro significado a la mesa.









