Un informe forense difundido este miércoles concluyó que la muerte de Geraldo Lunas Campos, un ciudadano cubano que se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, fue un homicidio, según informaron medios estadounidenses.
La autopsia determinó que el fallecimiento se produjo por asfixia causada por compresión del torso y el cuello. El examen forense señaló la presencia de lesiones en el cuello, el pecho y las rodillas, compatibles con el uso de fuerza física. Testigos citados en la investigación indicaron que Lunas Campos estaba esposado mientras varios guardias lo sujetaban durante el incidente ocurrido en la instalación conocida como Camp East Montana.
De acuerdo con el informe, los hallazgos contradicen la versión inicial ofrecida por ICE. La agencia sostuvo que el detenido se encontraba en un estado de angustia tras un intento de suicidio y que el personal actuó de inmediato para impedir que se quitara la vida. ICE afirmó además que Lunas Campos se resistió mientras los agentes intentaban contenerlo.
Familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado esa explicación y las condiciones de restricción aplicadas durante el procedimiento. A su juicio, el uso de la fuerza habría sido desproporcionado y determinante en la muerte del detenido.
Este caso se suma a la muerte de otros dos migrantes en Camp East Montana en las últimas semanas, lo que ha generado preocupación entre legisladores y grupos civiles sobre la seguridad y el trato a las personas recluidas en ese centro. Según reportes oficiales, los fallecimientos recientes incluyen un presunto suicidio y un caso relacionado con atención médica insuficiente.
Organizaciones como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles de Texas y varios congresistas demócratas han exigido investigaciones independientes y una revisión exhaustiva de las condiciones en la instalación. Estas demandas buscan esclarecer responsabilidades y evaluar posibles fallos estructurales en el manejo de personas bajo custodia migratoria.
Por su parte, ICE ha defendido públicamente que sus centros de detención proporcionan atención médica integral y mantienen entornos seguros para los detenidos. No obstante, la calificación de homicidio en el caso de Lunas Campos ha intensificado la presión pública y política para que se realicen indagaciones externas y se adopten medidas correctivas en el sistema de detención migratoria.










