El Real Madrid inició este jueves la preparación del partido ante el Villarreal, correspondiente a la jornada de LaLiga EA Sports, con dos focos principales en Valdebebas: el regreso de Brahim Díaz tras la Copa África y la situación física de Raúl Asencio, que sigue jugando con dolor en la tibia derecha.
Según informaron a EFE fuentes del club, Asencio apunta a estar disponible este sábado (21.00 horas CET, 20.00 GMT) pese a las molestias que ya le obligaron a ser sustituido al descanso en el encuentro de Liga de Campeones frente al Mónaco. El central realizó parte del entrenamiento con el grupo y se mantiene como una opción real para Álvaro Arbeloa en un escenario defensivo muy condicionado por las lesiones.
Actualmente, Dean Huijsen es el único central completamente sano. David Alaba sigue acumulando minutos de forma muy controlada tras una cadena de lesiones musculares, Antonio Rüdiger continúa con problemas en la rodilla arrastrados desde la Supercopa de España y Éder Militao aún tiene por delante alrededor de dos meses y medio de recuperación por una rotura en el bíceps femoral.
A este panorama se suma la baja por sanción de Aurélien Tchouaméni, que no podrá jugar tras alcanzar el límite de cinco tarjetas amarillas en LaLiga. Tampoco estarán disponibles Ferland Mendy ni Trent Alexander-Arnold, ambos por lesión.
La principal noticia positiva de la sesión fue el regreso de Brahim Díaz. El internacional marroquí completó su primer entrenamiento a las órdenes de Arbeloa tras finalizar su participación en la Copa África, donde Marruecos cayó en la final ante Senegal. Brahim fue protagonista en ese partido por fallar un penalti a lo Panenka en el tiempo añadido, antes de que el encuentro se decidiera en la prórroga.
Un episodio duro a nivel personal ante el que su entrenador quiso respaldarlo públicamente.
“Ha hecho un torneo excepcional. Si Marruecos llegó a la final es en un porcentaje muy alto por el torneo que ha hecho Brahim. Tenemos muchas ganas de recibirle y darle un abrazo”, señaló Arbeloa, que destacó además la polivalencia del jugador y su capacidad para adaptarse a distintas posiciones ofensivas.
Ese abrazo se produjo en el entrenamiento, en una sesión marcada también por la situación de Rodrygo Goes. El brasileño trabajó solo de forma parcial y sigue siendo duda para el partido ante el Villarreal. Arrastra molestias musculares desde la semifinal de la Supercopa de España frente al Atlético de Madrid, forzó para disputar la final contra el Barcelona y desde entonces no ha vuelto a entrar en convocatoria para completar su recuperación.
Con un calendario exigente y una defensa condicionada por las bajas, el Real Madrid afronta la visita al Villarreal con la necesidad de gestionar esfuerzos, minimizar riesgos físicos y mantener la competitividad en un tramo clave de la temporada.










