Miley Cyrus recibió este viernes una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, un reconocimiento que celebra una carrera construida sobre cambios, riesgo artístico y una constante reinvención.
La cantante estadounidense recibió la estrella número 2.845 del famoso boulevard angelino. La placa fue colocada frente a Madame Tussauds, en una de las zonas más transitadas de Los Ángeles.
Durante su discurso, Cyrus habló del significado de ese reconocimiento y lo conectó con una idea de permanencia. Recordó una canción de su repertorio titulada “Walk of Fame”, cuyo cierre incluye el mantra “vivirás para siempre”.
Sin embargo, la artista también reflexionó sobre lo contrario: saber que la vida no es eterna es lo que le da urgencia a su arte.
Una ceremonia con grandes invitadas
Cyrus estuvo acompañada por la actriz Anya Taylor-Joy y por la diseñadora Donatella Versace, una figura cercana a la familia de la cantante.
Taylor-Joy destacó la fuerza de Cyrus como artista y como mujer que no espera autorización para transformarse. “No solo celebramos una carrera, celebramos a una mujer que le enseñó a toda una generación a apropiarse de su propia historia”, dijo durante la ceremonia.
Versace también resaltó la libertad creativa de la cantante, quien ha hecho de su imagen, su música y sus cambios de etapa una parte central de su identidad pública.
De Hannah Montana a figura global
La Cámara de Comercio de Hollywood recordó que Cyrus marcó a toda una generación con su papel como Hannah Montana, la estrella pop-rock de Disney que la lanzó a la fama en los años 2000.
Dos décadas después de aquel debut, la artista de 33 años se ha consolidado como una de las voces más versátiles de la música pop.
Su carrera ha pasado por géneros como pop, rock, country, soul y sonidos alternativos. Esa capacidad para moverse entre estilos la ha convertido en una figura difícil de encasillar.
El impacto de “Flowers”
Uno de los momentos más importantes de su carrera reciente llegó con “Flowers”, el sencillo que se convirtió en uno de los mayores éxitos globales de 2023.
La canción le dio a Cyrus sus primeros premios Grammy en 2024, incluyendo Grabación del Año y Mejor Interpretación Pop Solista.
Ese triunfo confirmó que su evolución no era solo una cuestión de imagen. También tenía peso musical, comercial y crítico.
Sus álbumes “Endless Summer Vacation” y “Something Beautiful” reforzaron esa etapa de madurez artística, marcada por una voz más definida y una narrativa personal más clara.
Más allá de la música
Cyrus también ha usado su plataforma para causas sociales. Es fundadora de la Happy Hippie Foundation, que apoya a jóvenes LGBTQ+, y de la Miley Cyrus Foundation, dedicada a respaldar a madres en toda su diversidad.
Ese trabajo amplía el significado de su estrella en Hollywood. No se trata solo de ventas, premios o fama. También representa una figura que ha crecido frente al público y ha convertido sus cambios en parte de su mensaje.
Con esta estrella, Miley Cyrus suma un nuevo símbolo a una carrera que empezó en la televisión juvenil y terminó ocupando un lugar firme en la cultura pop global.
Su historia no ha sido lineal. Precisamente por eso sigue interesando. Miley Cyrus no llegó al Paseo de la Fama por quedarse igual, sino por demostrar que cambiar también puede ser una forma de permanecer.