Home/Recetas/Provoleta argentina, queso a la parrilla con bordes dorados y alma de asado

Provoleta argentina, queso a la parrilla con bordes dorados y alma de asado

Facebook
Twitter
Pinterest
© Juan Francisco Alvarez Acosta | Dreamstime.com

Antes de que llegue la carne, muchas parrillas argentinas ya tienen una estrella sobre el fuego: la provoleta. El queso se calienta hasta formar una costra dorada por fuera, mientras el centro queda fundido, elástico y listo para comerse con pan. No es una entrada discreta. Es simple, directa y hecha para servirse caliente, sin perder tiempo.

La provoleta se prepara con queso provolone, generalmente en una rodaja gruesa, condimentada con orégano, ají molido y un buen aceite de oliva. En Argentina suele aparecer al inicio del asado, justo cuando todos empiezan a acercarse a la parrilla. El punto perfecto está en lograr que el queso se dore sin derretirse por completo y escapar entre las brasas.

Para hacer una buena provoleta en casa, conviene usar una rodaja gruesa y dejarla orear antes de cocinarla. Ese pequeño paso ayuda a que forme mejor costra.

Ingredientes para la provoleta

  • 1 rodaja gruesa de queso provolone, de 2 a 3 cm de grosor
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de ají molido
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Pimienta negra al gusto
  • Pan rústico o tostado para servir

Preparación

Primero, seca bien la rodaja de provolone con papel de cocina. Si tienes tiempo, déjala reposar destapada en el refrigerador durante 1 o 2 horas. Esto ayuda a que la superficie se seque un poco y se dore mejor.

Luego, condimenta la provoleta con orégano, ají molido, pimienta negra y un hilo de aceite de oliva.

Después, calienta una parrilla, plancha o sartén de hierro a fuego medio-alto. La superficie debe estar caliente antes de colocar el queso.

A continuación, coloca la provoleta sobre la parrilla o sartén. Cocina durante 2 a 4 minutos, hasta que la base forme una costra dorada.

Con una espátula ancha, voltéala con cuidado y cocina el otro lado durante 1 o 2 minutos más. El queso debe ablandarse por dentro, pero mantener cierta forma.

Finalmente, retira la provoleta y sírvela de inmediato con pan tostado.

Consejos útiles

  • Usa una rodaja gruesa de provolone. Si es muy fina, se derrite antes de dorarse.
  • Secar el queso antes de cocinarlo ayuda a formar una mejor costra.
  • Si la haces en parrilla, puedes usar una provoletera o sartén de hierro para evitar que el queso caiga al fuego.
  • No la cocines a fuego bajo. Necesita calor suficiente para dorarse rápido.
  • Sírvela apenas salga del fuego. La textura cambia al enfriarse.

Cómo servir la provoleta

La provoleta se sirve caliente, con pan rústico, chimichurri o unas gotas extra de aceite de oliva. También puede acompañarse con tomates asados, pimientos, aceitunas o una ensalada simple para equilibrar la intensidad del queso.

Al cortarla, debe mostrar una superficie dorada y un interior fundido, con ese estiramiento característico del queso caliente. El orégano aporta aroma, el ají molido deja un toque de calor y el pan recoge todo lo que queda en el plato. Es una receta corta, pero cuando se hace bien, tiene toda la fuerza de una mesa de asado.

El Especialito

El Especialito

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *