Argentina comenzará este martes la defensa del título mundial ante Argelia en Kansas City, con una misión que va más allá de ganar sus primeros tres puntos. La selección albiceleste buscará romper una curiosa deuda histórica: nunca logró vencer en su debut mundialista cuando llegó al torneo como campeona vigente.
El partido se jugará en el estadio Arrowhead, conocido durante el torneo como Kansas City Stadium por las normas de la FIFA. Allí, el equipo argentino intentará iniciar su camino con una autoridad que no pudo mostrar en sus dos experiencias anteriores como defensor del título.
La primera ocurrió en España 1982. Argentina llegaba como campeona tras la corona conquistada en casa en 1978, pero cayó 1-0 ante Bélgica en el Camp Nou de Barcelona. Erwin Vandenbergh marcó el único gol del encuentro a los 62 minutos y frustró el estreno de un equipo dirigido por César Luis Menotti, con Diego Maradona como gran figura emergente.
Ocho años después, la historia volvió a golpear. En Italia 1990, la selección conducida por Carlos Salvador Bilardo perdió 1-0 ante Camerún en el estadio Giuseppe Meazza. El gol de François Omam-Biyik fue una de las grandes sorpresas en la historia de los Mundiales. Aquella derrota no impidió que Argentina llegara hasta la final, pero dejó una marca que aún acompaña sus debuts como campeona.
Esta vez, el rival será Argelia, una selección que disputará su quinta fase final mundialista. El conjunto africano regresa al torneo después de ausentarse en Rusia 2018 y Catar 2022. Su mejor actuación fue en Brasil 2014, cuando alcanzó los octavos de final y compitió de igual a igual ante Alemania, que luego terminaría levantando la Copa.
El estreno también llega con el peso simbólico de lo que suele ocurrirles a los campeones defensores. A lo largo de la historia, varios equipos sufrieron al iniciar la siguiente Copa del Mundo. Francia perdió ante Senegal en 2002, España fue goleada 5-1 por Países Bajos en 2014 y Alemania cayó ante México en 2018. Ser campeón no garantiza un arranque tranquilo.
Para Argentina, el desafío será manejar esa carga sin perder claridad. El debut en un Mundial suele mezclar ansiedad, presión y expectativa. Cuando además se trata del campeón vigente, cada pase, cada error y cada decisión se miran con lupa.
Argelia, por su parte, tendrá la oportunidad de buscar otro golpe africano en una apertura de alto perfil. No llegará con el cartel de favorita, pero ese tipo de contexto ya ha dado sorpresas enormes en la historia del torneo.
La albiceleste sabe que un triunfo no define el Mundial, pero sí puede cambiar el tono de su defensa del título. Ganar en Kansas City significaría empezar con firmeza y cerrar una pequeña cuenta pendiente con su propia historia. Para un campeón, a veces el primer paso también puede ser una declaración.










