Fuerzas federales detuvieron en Nuevo León a José Antonio Cortes Huerta, identificado por autoridades mexicanas como presunto líder de una célula vinculada al Cártel del Noreste en Nuevo León y relacionado con una red de contrabando de combustible.
La captura fue informada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien detalló que en el operativo también fue detenida una mujer de 41 años. Durante las acciones, las autoridades aseguraron armas, vehículos, presuntas dosis de droga, equipos de cómputo, dinero en efectivo y siete tigres que quedaron bajo resguardo.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el detenido tiene 39 años y presuntamente participaba en la comercialización ilícita de hidrocarburos procedentes de Estados Unidos. Las investigaciones lo vinculan con operaciones derivadas del aseguramiento de un buque en Tamaulipas, un caso relacionado con el llamado huachicol fiscal.
Cártel del Noreste en Nuevo León y operativos simultáneos
El operativo contra la presunta célula del Cártel del Noreste en Nuevo León incluyó cateos en varios municipios del estado, entre ellos San Pedro Garza García, Monterrey y Allende. En esas acciones participaron elementos de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República.
Fuentes federales citadas por EFE indicaron que algunos de los inmuebles cateados estarían vinculados a Roberto Blanco Cantú, alias “El señor de los buques”, señalado como socio mayoritario de una empresa relacionada con el contrabando de combustible y con el grupo criminal investigado.
Según esas fuentes, José Antonio Cortes Huerta sería uno de los principales operadores de Blanco Cantú. Las autoridades también investigan la posesión de vida silvestre, debido al hallazgo de los siete tigres durante los registros.
Contrabando de combustible y golpe financiero
El caso apunta a una de las líneas más relevantes del crimen organizado en México: el tráfico ilícito de hidrocarburos. Este delito, conocido como huachicol o huachicol fiscal cuando involucra importación irregular y evasión de impuestos, representa una fuente importante de ingresos para redes criminales.
Las autoridades mexicanas han intensificado en los últimos años los operativos contra estas estructuras. En este caso, la investigación se desprende del aseguramiento de un buque en Tamaulipas, lo que sugiere una red con capacidad logística, recursos financieros y conexiones empresariales.
La detención no solo busca golpear la operación criminal en tierra. También apunta a debilitar su capacidad económica. Para los grupos delictivos, el contrabando de combustible puede ser tan rentable como otras actividades ilícitas, especialmente cuando se mezcla con empresas fachada, transporte pesado, almacenamiento y rutas transfronterizas.
Tigres, armas y vehículos asegurados
El hallazgo de siete tigres agrega otro frente a la investigación. En México, autoridades han detectado en otros casos que integrantes del crimen organizado poseen animales exóticos como símbolo de poder, lujo o intimidación. Sin embargo, su posesión también puede derivar en delitos ambientales si no existen permisos legales.
Además de los animales, las fuerzas federales aseguraron diez armas de fuego, once vehículos, seis motocicletas, presuntas dosis de droga, dinero en efectivo y equipos de cómputo. Estos materiales serán integrados a la carpeta de investigación de la Fiscalía General de la República.
La mujer detenida junto a Cortes Huerta también fue puesta a disposición del Ministerio Público federal. Hasta ahora, las autoridades no han detallado públicamente cuál sería su presunto papel dentro de la estructura investigada.
Una señal del Gobierno contra redes criminales
El Gabinete de Seguridad afirmó que el operativo forma parte de una estrategia coordinada para debilitar las capacidades operativas y financieras de grupos delictivos que afectan a la población. La participación conjunta de varias instituciones muestra el nivel de prioridad que el Gobierno federal está dando a los casos de contrabando de hidrocarburos.
El Cártel del Noreste es una de las organizaciones criminales mexicanas señaladas por Estados Unidos como organización terrorista extranjera tras el regreso de Donald Trump a la presidencia. Esa designación ha aumentado la presión sobre las redes vinculadas a ese grupo y sobre sus presuntas operaciones financieras.
Por ahora, la detención de Cortes Huerta abre una nueva fase judicial. La Fiscalía deberá sostener las acusaciones ante un juez y determinar si los bienes asegurados forman parte de una red más amplia. Lo claro es que el caso vuelve a colocar a Nuevo León en el centro de una investigación federal donde se cruzan crimen organizado, contrabando de combustible, dinero y hasta fauna exótica.