Catalina de Gales llegó este miércoles a Reggio Emilia, en el norte de Italia, para conocer de cerca uno de los modelos de educación infantil más reconocidos del mundo. La visita tiene un valor especial: es su primer compromiso oficial en el extranjero desde que anunció que se encontraba en remisión tras su tratamiento contra el cáncer.
La esposa del príncipe Guillermo fue recibida en el centro de la ciudad por el alcalde Marco Massari, autoridades locales y vecinos que se acercaron con banderas británicas. Vestida con un traje azul, la princesa también saludó a un grupo de niños de 5 años de una escuela local.
El viaje forma parte de su trabajo con el Centro de la Fundación Real para la Primera Infancia, una iniciativa que impulsa la importancia de los primeros años de vida en el desarrollo emocional, social y educativo de los niños.
Una visita centrada en la educación infantil
Reggio Emilia es conocida internacionalmente por su enfoque educativo, nacido después de la Segunda Guerra Mundial. Este modelo coloca al niño en el centro del aprendizaje y da gran importancia al ambiente, la creatividad, las relaciones y la participación de la comunidad.
Catalina explicó en Instagram que había llegado a una ciudad “construida en torno a la confianza en los niños”, sus entornos y las conexiones que se forman durante los primeros años de vida.
Durante la visita, la princesa busca observar cómo colaboran familias, educadores y líderes comunitarios para apoyar el desarrollo infantil. También quiere conocer cómo ese enfoque puede inspirar nuevas conversaciones sobre la primera infancia en el Reino Unido.
Un regreso internacional con significado personal
La visita a Italia marca un nuevo paso en el regreso gradual de Catalina a sus compromisos públicos. En 2024, la princesa fue hospitalizada para una operación abdominal y después anunció que había recibido un diagnóstico de cáncer.
Desde entonces, redujo su agenda mientras seguía tratamiento. Más tarde comunicó que se encontraba en remisión y comenzó a retomar sus actividades de forma progresiva.
AP informó que este viaje a Reggio Emilia es su primera visita internacional en solitario desde ese periodo de salud. Por eso, el desplazamiento tiene un doble significado: retoma su agenda global y vuelve a poner en primer plano una de las causas que más ha defendido.
Reconocimiento en Reggio Emilia
Durante la visita, Catalina también recibió el Primo Tricolore, la máxima distinción de la ciudad, por su trabajo en favor del desarrollo infantil temprano. El gesto refuerza el vínculo entre la misión de la princesa y el modelo educativo local.
El programa incluye reuniones con educadores, padres, niños y figuras locales que han ayudado a sostener la filosofía educativa de Reggio Emilia durante décadas.
Más allá del protocolo, el viaje busca destacar una idea clara: invertir en los primeros años de vida puede influir en la salud, la educación y el bienestar futuro de una persona.
Para Catalina, esta visita no es solo un regreso al escenario internacional. También es una forma de conectar su experiencia pública con una causa de largo plazo. Tras un periodo difícil de salud, vuelve al exterior con una agenda enfocada en niños, familias y comunidad.