La prelista de Argentina para el Mundial 2026 ya está sobre la mesa. Lionel Scaloni presentó una nómina inicial de 55 jugadores, de la cual saldrán los 26 elegidos para defender el título conquistado en Catar 2022.
La lista está encabezada por Lionel Messi, capitán, símbolo y todavía pieza central de la Albiceleste. También aparecen nombres habituales del ciclo campeón, como Emiliano “Dibu” Martínez, Nicolás Otamendi, Cristian Romero, Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Lautaro Martínez y Julián Álvarez.
Sin embargo, la nómina también deja señales claras de renovación. Scaloni incluyó jóvenes del fútbol local y del exterior, varios con poca experiencia en la selección mayor, pero con proyección suficiente para pelear un lugar en la lista definitiva.
Prelista de Argentina con jóvenes y sorpresas
Entre las novedades de la prelista de Argentina aparecen Santiago Beltrán, arquero de River Plate, y Tomás Aranda, volante de Boca Juniors. También figuran Lautaro Di Lollo y Milton Delgado, ambos de Boca, además del defensor Zaid Romero, del Getafe.
Otro nombre que llama la atención es Claudio “Diablito” Echeverri, hoy en el Girona. Su inclusión confirma que Scaloni sigue de cerca a los talentos surgidos en la nueva camada argentina. Lo mismo ocurre con Franco Mastantuono, del Real Madrid, y Alejandro Garnacho, del Chelsea, quienes podrían competir por un lugar entre los 26.
La presencia de Mateo Pellegrino, delantero del Parma, también suma competencia en una zona donde Argentina cuenta con alternativas fuertes, como Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Santiago Castro y José Manuel López.
Ausencias que hacen ruido
Toda prelista larga deja lecturas, pero también ausencias. En este caso, una de las más resonantes es la de Paulo Dybala, campeón del mundo en 2022 y jugador de la Roma. Su falta en la nómina alimenta dudas sobre su futuro en la selección.
Tampoco fueron incluidos Valentín Castellanos, del West Ham; Ángel Correa, de Tigres; ni Enzo Barrenechea, del Benfica. Son nombres con recorrido internacional, pero que quedaron fuera de esta primera selección de Scaloni.
La decisión muestra que el técnico no solo está mirando jerarquía o pasado mundialista. También parece evaluar presente físico, encaje táctico y competencia interna por puesto.
La defensa, el gran rompecabezas
La zona defensiva aparece como una de las áreas con más interrogantes. Scaloni incluyó una cantidad amplia de defensores, señal de que todavía busca consolidar alternativas en laterales y centrales.
En la lista están Nahuel Molina, Gonzalo Montiel, Marcos Acuña, Nicolás Tagliafico, Lisandro Martínez, Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Germán Pezzella, todos con experiencia importante en la selección. A ellos se suman nombres como Agustín Giay, Kevin Mac Allister, Marcos Senesi, Leonardo Balerdi, Facundo Medina, Zaid Romero, Lautaro Di Lollo y Gabriel Rojas.
Esa mezcla de campeones, futbolistas probados y caras nuevas le da a Scaloni margen para ajustar. Pero también confirma que la defensa será una de las zonas más competidas antes del corte final.
Prestianni, incluido pero suspendido
Gianluca Prestianni también aparece en la nómina. Su caso es particular porque, si finalmente queda entre los convocados, deberá cumplir una suspensión de dos partidos en el Mundial. La sanción fue extendida a competiciones FIFA tras un incidente con Vinícius Junior durante un partido de Liga de Campeones entre Benfica y Real Madrid.
Eso no lo elimina automáticamente de la carrera, pero sí complica su situación. Para un torneo corto, ocupar un cupo con un jugador que no puede estar disponible en los primeros partidos es una decisión delicada.
Argentina quedó ubicada en el grupo J del Mundial 2026, donde enfrentará a Argelia, Austria y Jordania. Sobre el papel, la Albiceleste parte como favorita, pero Scaloni sabe que defender una corona exige algo más que nombres grandes.
La prelista de Argentina combina respeto por la base campeona y una mirada hacia el futuro. Messi sigue siendo el centro emocional y futbolístico. Pero alrededor de él aparece una selección que empieza a renovarse sin romper del todo con su identidad.
Ahora viene la parte más difícil: recortar 55 nombres a 26. En esa reducción se jugarán historias personales, equilibrios tácticos y el verdadero plan de Scaloni para intentar algo que ningún campeón consigue fácilmente: volver a ganar cuando todos lo están mirando.