La historia de la Copa Jules Rimet parece una mezcla de película policiaca, aventura deportiva y misterio sin resolver. Mucho antes del actual trofeo de la Copa Mundial de la FIFA, existió una copa que sobrevivió a guerras, celebró campeonatos históricos y fue robada en dos ocasiones. La segunda vez, desapareció para siempre.
La Copa Jules Rimet fue creada para premiar al campeón de la Copa del Mundo y recibió su nombre en honor al presidente de la FIFA que impulsó el torneo. El trofeo representaba a Niké, la diosa griega de la victoria, y estaba fabricado en oro.
Su primer gran incidente ocurrió en 1966, pocos meses antes de que Inglaterra organizara el Mundial.
Mientras era exhibida en el Westminster Central Hall de Londres, la copa fue robada el 20 de marzo de ese año. La desaparición provocó una enorme investigación policial y una gran preocupación internacional. Después de todo, faltaban pocos meses para el inicio del torneo más importante del fútbol.
La solución llegó de la forma más inesperada.
Siete días después del robo, un perro llamado Pickles estaba paseando con su dueño por un barrio del sur de Londres cuando detectó un paquete sospechoso escondido bajo unos arbustos. Al acercarse descubrieron que se trataba de la Copa Jules Rimet, envuelta en papel periódico.
Pickles se convirtió en una celebridad instantánea. Recibió premios, apareció en televisión e incluso protagonizó campañas publicitarias. Para muchos aficionados, el perro había salvado el Mundial.
Pero la historia aún no había terminado.
En 1970, Brasil ganó su tercera Copa del Mundo al conquistar el torneo en México. Según las reglas vigentes en aquel momento, el primer país que lograra tres títulos conservaría la copa original de forma permanente.
Así fue como la Copa Jules Rimet terminó en Brasil.
Sin embargo, el 20 de diciembre de 1983 ocurrió el robo definitivo. La copa se encontraba en la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol, protegida dentro de una vitrina. Los delincuentes descubrieron que, aunque el vidrio era resistente, la parte posterior de la estructura estaba hecha de madera.
Utilizando herramientas simples, lograron llevarse el trofeo.
La policía identificó a varios sospechosos y realizó numerosas investigaciones, pero la copa nunca apareció. La teoría más aceptada sostiene que fue fundida para vender el oro en el mercado negro, destruyendo para siempre uno de los objetos más importantes en la historia del deporte.
Hoy, la FIFA utiliza el trofeo diseñado por Silvio Gazzaniga, introducido en 1974. A diferencia de la antigua copa, este galardón nunca pasa a ser propiedad definitiva de ningún país.
La Copa Jules Rimet sigue siendo una leyenda. Fue encontrada por un perro, celebró algunos de los momentos más importantes del fútbol y terminó desapareciendo en circunstancias que continúan fascinando a los aficionados décadas después.